Una amiga acaba de llamarme por teléfono para decirme que, como la hija del monarca tartamudo, este año también ha sido para ella un annus horribilis. Murió su hermano, inesperadamente; también su madre y acaba de recibir una notificación, agradeciéndole los servicios prestados a la comunidad autónoma. En la remodelación de su Consejería desaparece la dirección que ella llevaba de una manera envidiable, pero que los actuales reajustes lo obligan. Bueno, después de todo, no ha sido un cese ni un despido, pues permanecerá en su misma silla y ante la misma mesa. Incluso tendrá las mismas responsibilidades, no así los emolumentos que anteriormente recibía. Imagino que cartas como ésta las estarán leyendo docenas de funcionarios que, haciendo su trabajo de modo excelente, son “recompensados” con un simple papel, reciclado, impersonal en su redacción y hasta firmado, no de “puño y letra”, sino mediante el sello que pudiera disimular el lógico temblor de la rúbrica. Y mi amiga, después de que hablásemos de miles de cosas en torno a las artes escénicas, en las que nadie le gana en conocimientos, remata la charla con: “Manuel, preparémonos que ahora viene el CULAZO. Y no se ha equivocado, pues ese ritmo que se acostumbra a bailar en las sedes de los partidos políticos, por estos días, ya viene siendo noticia local y nacional. Ignoro si en los “casinillos” o “chiringuitos” caballas, empezaron los ensayos de esta especie de bailón, que tiene como ritmo algo así como “Los pajaritos”, de María Jesús, la del acordeón :
“Este puesto es para mí,
Este puesto es para mí,
Y este otro para tí...
Sí, sí, sí, si...”
¿Pero qué es el CULAZO?. Pues sencilla y metafóricamente el golpe que le dan al que quiere lograr aquello que otros también ambicionan. En política es luchar por esa trona, como las de los bebés en los restaurantes, donde diputados/as, senadores/as,concejales/as, miembros y miembras durante un periodo de cuatro años permanecen atados a unas cinchas, pues así es la disciplina de voto, convirtiéndose en meros peleles de los dictados del que manda, bien sea en el gobierno o en las filas opositoras: Tú levantas la mano, cuando me veas que yo lo hago- le advierte el portavoz al inocente o la inocente que sabe que eso es, en cierto modo, la llamada democracia del partido o, mejor la decisión del que se proclama rey de Babia, es decir, el más tonto de los tontos.
Nos esperan, pues, días de zancadillas, de trampas, de CULAZOS.
Hace años, yo viví un espectáculo parecido. Resultó bochornoso. Fue en el Parlamento andaluz. En uno de los descansos, el patio central se convirtió en una feria de trashumantes. Tras los “listeros”. Pues lo eran por llevar unos cuadernillos con unas listas donde borraban o anotaban automáticamente, y tras él, ristra de individuos, de derechas y de izquierdas, queriendo saber si sus nombres continuaban escritos o habían sido desplazados de lugar: ¿Cómo voy a estar en el número seis, si no vamos a sacar ni tres? -decía acalorado uno.
- No, no puede ser; en la sede, anoche me aseguraban que estaría de los primeros- protestaba otro que de reojo, localizó su apellido entre los últimos
La harina estaba sin amasar y ya se estaban repartiendo el bizcocho. De vergüenza.
Y de vergüenza es, también, los que hasta matarían por conservar su poltrona otro cuatrienio más. Y con éste, ya serían cinco. Nadie quiere volver a la escuela, ni al despacho, ni a la oficina que dejó, ni siquiera a las aulas universitarias.
-Me hacía ilusión regresar y dar mis clases de ...., pero no me he podido resistir a la petición de mis compañeros, y con dolor de mi corazón sigo en este buque, esperando que lo remolquen o que se estrelle contra las escolleras.... No como otros, que se han tirado al agua, como las ratas...
¡Ay de los que dicen que se van y se van y no se han ido! y ¡ay, también, de los que no disimulan el ansia de llegar, como los Atilas!. Estos son una modalidad de ocupas, o que llevan años deseándolo, pensando hasta en sustituir el rojo violento del despacho por el tenue amarillo pollito, más placentero...
Pero como el ser humano es estúpido por naturaleza, al final sentiremos lástima de los náufragos que no lograron nada y que se contentan con esas esperanzas de que en las próximas, estarán a la derecha del Padre.. En mis años de estudiante en Sevilla, el catedrático de arte (omito su nombre), nos decía de vez en cuando: “La semana próxima, de seguro que no podré venir, porque me van a convocar en Madrid en la Dirección General de Bellas Artes”. Esta fue una frase que se la oimos repetir hasta que terminamos la carrera. Imaginemos a este hombre cinco años con la maletita hecha y con el pijamita doblado primorosamente, a la espera de una llamada que nunca tuvo lugar, aunque se lo hubieran prometido. Y es que el que estaba, no soltaba el cargo ni muerto. Moraleja: Los políticos son como las lapas.
Los vecinos de Ceuta interesados en el nuevo lanzamiento del GTA 6 podrán realizar la…
La selección española de fútbol ha esquivado un intento de embargo en Estados Unidos relacionado…
La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha iniciado una ronda de actuaciones institucionales urgentes…
La Justicia marroquí afronta esta semana uno de los momentos más importantes del denominado caso…
Con la llegada de las vacaciones escolares, el CDE Rítmica Ceuta pone en marcha una…
Este miércoles El Faro ha realizado un recorrido por varias pescaderías del Mercado Central para…