Con la Navidad cada vez más cerca, los ceutíes ya esperaban con ganas una de las citas más esperadas del calendario, la Polvoroná, que se ha vivido al son de los cantos de los más pequeños. Cientos de ceutíes han salido a la calle para disfrutar de un buen dulce y algún que otro licor, pero sin alcohol, claro.
La plaza Nelson Mandela ha acogido esta tarde a quienes viven la llegada de la Navidad con ese espíritu propio de quienes sienten la esencia única de esta festividad.
Una fiesta para todos
Adultos, jóvenes y niños han acudido en familia o por cuenta propia a por su ración de polvorones, roscos y pestiños.
Estas delicias han sido recogidas de los almacenes mágicos que resurgen en Navidad y a los que solamente tienen acceso los duendes cocineros y mágicos que han hecho posible su llegada hoy hasta el centro de nuestra ciudad.
Duendes en Nelson Mandela
Cinco duendes, muy simpáticas y guapas, han llegado con unos atuendos muy característicos que parecían recién salidos del escondite de Papá Noel.
Una de ellas ha confesado que el vestuario conlleva mucho tiempo y esfuerzo hasta que se luce frente a quienes esperan con ganas la Navidad, pero todo sacrificio vale la pena cuando las sonrisas de los más pequeños surgen frente a estos duendecillos.
‘La polvoroná’
Por otro lado, también han trasladado que este año todos los ceutíes se han motivado mucho con la celebración de la ‘polvoroná’. La asistencia ha sido todo un éxito y las cajas de polvorones, así como los platos cargados de roscos y pestiños han ido bajando como la espuma.
Al ritmo de bajada de los víveres, también iba desapareciendo la larga cola que se ha creado frente a estas criaturas que repartían una rica comida.
Un lugar de ensueño
La ‘polvoroná’ ha llamado a un gran número de personas que no ha desaprovechado la oportunidad de conseguir un manjar de forma gratuita y en uno de los lugares más acogedores de la ciudad en estos momentos.
La plaza Nelson Mandela se ha convertido en un lugar de ensueño. Por un lado, la ‘polvoroná’, pero esta estaba rodeada de numerosos puestos navideños que dan ese toque especial al encuentro.
El árbol de Navidad que luce el centro del lugar junto a las luces que cuelgan de él también han dado ese toquecito mágico que todos esperamos llegadas estas fechas pero, sin lugar a dudas, los más pequeños siguen siendo los protagonistas absolutos de diciembre, sobre todo en su día, en la ‘polvoroná infantil’ vivida hoy junto al Revellín.
Una tarde dulce
Este lunes ha dejado una dulce tarde de ‘polvoroná’ al son de los más pequeños, y es que, las voces de los niños y niñas han resonado por todas las inmediaciones del sitio elegido para la celebración.
Los coros infantiles que participaron en el concurso de Villancicos de la Ciudad han deleitado esta tarde a los presentes mientras degustaban sus adquisiciones.
Una celebración intergeneracional
Madres, padres, abuelos y abuelas orgullosas, en su mayoría, se han plantado frente a ellos y con teléfono móvil en mano, miradas cargadas de cariño y una sonrisa dibujada en la cara, han tomado constancia de su actuación en Nelson Mandela.
Muchos de ellos han acudido de la mano de sus abuelos y abuelas, dejando una imagen cuando menos entrañable en estas fechas.
Pero, aunque es cierto que los niños y niñas han acaparado todas las miradas y han ganado por mayoría a todos los presentes, también han acudido jóvenes a por sus polvorones, rosquitos o pestiños, pues la Navidad, para quien la vive como se debe, es un sueño para todos.





