La comida juega un papel muy importante en Ramadán, por ello, comenzamos la semana desde el interior de los hornos de la pastelería Cibeles de Hadú, en Ceuta. El objetivo: conocer cuáles son los dulces y artesanías saladas más consumidas durante el mes sagrado.
En Ceuta, las pastelerías viven un momento de gran actividad durante este mes, preparando una gran variedad de productos típicos que acompañan a familias enteras durante la ruptura del ayuno.
Para conocer qué es lo que más se consume durante estas fechas, nos hemos desplazado hasta la Pastelería Cibeles, donde su propietario, Mohamed Abdeselam, ha explicado cuáles son los dulces y salados más demandados.
Dulces tradicionales en Ramadán
Según cuenta el pastelero, hay dos productos que destacan por encima del resto durante el Ramadán: la chebakia y las pastas de almendra. Ambos dulces son muy populares y forman parte habitual de las mesas durante estas semanas.
La chebakia es uno de los dulces más representativos del Ramadán. Se trata de una masa que se prepara con varios ingredientes y que posteriormente se fríe antes de bañarla en miel, lo que le da su sabor dulce y su textura característica.
Ingredientes principales
Entre los ingredientes principales de esta receta se encuentran la almendra, la mantequilla, la miel, la harina tostada y el aceite. A estos se les añaden también una mezcla de especias especiales.
Las pastas de almendra son otro de los grandes protagonistas en las vitrinas de las pastelerías durante el Ramadán. Este dulce destaca por su gran variedad de formas y sabores, lo que permite ofrecer diferentes opciones a los clientes.
Una masa de almendras
“Es una masa de almendras con la que hacemos muchas clases distintas. Algunas llevan chocolate, otras nueces o almendras, hay una gran variedad”, explica el pastelero.
Para su elaboración se utiliza principalmente harina de almendra, almendra troceada, huevo y levadura, dando lugar a una masa sencilla pero riquísima.
Opciones saladas
Aunque los dulces ocupan un lugar destacado durante el Ramadán, los productos salados también tienen un papel importante en la mesa del iftar.
Muchas familias completan su comida con diferentes tipos de empanadillas o breguas.
El pollo gana
En la pastelería La Cibeles elaboran una gran variedad de estas piezas saladas, con rellenos que van desde el queso hasta el marisco o la carne picada. Sin embargo, hay una que destaca por encima del resto: la de pollo.
“Las que más se llevan son las breguas de pollo y también las pastelas”, explica Abdeselam.

El preparado
La preparación de estas empanadillas comienza con el cocinado del relleno. En el caso de las de pollo, se cocina la carne junto con huevo y cebolla. Posteriormente, la mezcla se deja escurrir antes de envolverla en la masa con forma triangular. Finalmente, se hornean para quedar listas.
En paralelo se elabora el pan específico para esta artesanía en finas láminas.
Un trabajo intenso
Durante el Ramadán, el ritmo de trabajo en las pastelerías aumenta considerablemente. En el caso de la Pastelería Cibeles, la jornada comienza muy temprano para poder elaborar todos los productos, a las cinco de la madrugada.
En la recta final del mes sagrado, además, la actividad se intensifica. Muchos clientes aprovechan los últimos días para comprar dulces y preparar la celebración que da lugar al final del Ramadán.
Un momento especial
Este año, además, el final del Ramadán coincide con el Día del Padre, lo que añade aún más trabajo. Por este motivo, también se elaborarán tartas especiales para la ocasión.
A pesar del intenso ritmo de trabajo, Abdeselam asegura que el mes ha pasado “muy rápido” entre preparaciones y producción intensificada. Además, destaca la buena acogida que han tenido sus productos entre los clientes.






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