Encuadrado en el Juzgado de lo Penal número Uno de nuestra ciudad, una vista cuya celebración estaba programada para la mañana de ayer quedó finalmente suspendida ante la incomparecencia de dos de los tres acusados de dar una paliza a un vecino de Los Rosales, preso actualmente, y de una testigo que pudiera resultar clave para esclarecer el caso. De tal manera, a la espera de que por tanto se pueda dirimir en sala judicial lo acontecido, dos hermanos, los llamados Y.A. y M.A., y un primo, cuya identidad responde a las iniciales I. A., se enfrentan a la comisión de dos delitos, uno de lesiones y otro de daños. Por el primero de ellos, el Ministerio Fiscal, al entender que son culpables, solicita una pena de cárcel de cuatro años mientras que por el segundo pide una multa de 9.000 euros, consecuencia del pago diario de quince euros durante veinte meses.
Respecto a los hechos, siempre bajo el punto de vista que recoge el escrito fiscal al que ha tenido acceso El Faro, a la espera por ende de que la Justicia dicte sobre los mismo sentencia firme en un sentido u otro, cabe destacar que sobre las 20:00 horas del 5 de octubre de 2010, los acusados, que circulaban en dos vehículos, se encontraron con el denunciante y (presunta) víctima, con el que mantenían malas relaciones previas, que circulaba en el vehículo Rover, propiedad de su hermana, no identificada, dirección a la barriada Juan Carlos I en el momento del suceso.
Entonces, según Fiscalía, tras embestirle con uno de los coches, se apearon de ellos, de común acuerdo y con ánimo de atentar contra la propiedad del denunciante, se aproximaron a su vehículo, comenzaron a darle golpes a la carrocería y le rompieron los cristales, causando daños que han sido valorados en 2.525 euros, si bien no han sido tasados pericialmente.
Posteriormente, acudieron, según recoge Fiscalía, los tres acusados a la barriada del denunciante, Los Rosales, y cuando se encontraron con él, sin motivo alguno y con intención de menoscabar su integridad física, de común acuerdo, uno de los acusados le golpeó en la parte posterior de la cabeza con una catana negra que portaba, y los demás, con una porra que llevaban, le agredieron por todo el cuerpo, causándole lesiones consistentes en herida incisa en zona posterior de región parietal derecha de cuero cabelludo.
Para sanar la presunta víctima precisó de un tratamiento quirúrgico tal como sutura de herida y retirada de puntos, tardando en curar siete días impeditivos para sus ocupaciones habituales y quedando como secuela una cicatriz lineal de tres centímetros en zona posterior de región parietal derecha de cuero cabelludo, considerado como perjuicio estético ligero, razón por la cual Fiscalía concluye solicitando las penas señaladas.






