El hombre no irá a prisión porque le sustituyeron la pena por la expulsión por 10 años.
El magistrado del juzgado de lo Penal número dos dictó ayer sentencia firme condenatoria contra un hombre acusado de cometer un delito de robo con violencia en grado de tentativa, recogido en el Código Penal. La pena que se le impuso consistió en dos años de privación de libertad, aunque como se trataba de un ciudadano extranjero y el caso cumplía con todos los requisitos legales, se decidió que la pena de prisión se le sustituyera por la prohibición de entrada en el territorio nacional. Este tipo de prohibiciones suelen establecerse por periodo de diez años. En caso de incumplir la citada prohibición podría entrar en la cárcel para cumplir los dos años que se le han impuesto e incluso incurriría en un delito de quebrantamiento, lo que implicaría una nueva condena.
Los hechos por los que fue condenado ocurrieron en las inmediaciones del colegio San Antonio. Según el relato de hechos, el acusado se acercó por detrás a una chica menor de edad y trató de quitarle su teléfono móvil. La menor tenía el aparato metido en el bolsillo trasero de su pantalón. La persona condenada no logró su objetivo, ya que la chica evitó que le sustrajeran el teléfono móvil.
El acusado se conformó con la pena que le ofrecía la representante del Fiscal.





