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Estuvieron como representantes del PP en un colegio con un total de dieciocho mesas
Deusto fue el destino de los tres parlamentarios de Ceuta durante la jornada electoral en el País Vasco. Uno de los barrios más señoriales de la capital bilbaína. Habían llegado el mismo sábado a Bilbao, donde montaron su cuartel general, al igual que otros parlamentarios nacionales, que también acudieron a la llamada de sus compañeros de Euskadi para poder completar, en determinadas zonas, el número de interventores y apoderados necesarios para completar sus plantillas y revisar la pureza de los comicios en un lugar, desde luego, donde no es nada fácil ser militante del Partido Popular todavía hoy en día.
Una de las sorpresas que se llevaron los tres parlamentarios ceutíes, Juan Bravo, Guillermo Martínez y Fatima Mohamed Dos Santos, fue que el sentido de los colegios electorales no tienen nada que ver con nuestra ciudad. Estuvieron de apoderados en un macrocolegio que contaba con 18 mesas, algo que nunca se ha visto, por supuesto, en Ceuta.
La jornada como reconocía el senador Martínez fue la lógica de un interventor en unas elecciones, aunque la única novedad fue alguna que otra mirada extraña por parte de militantes de Bildu, algo tampoco extraño.
Una vez que se cerró el colegio y se comprobaron los resultados, se trasladaron a un hotel, al lado justo de la sede provincial del Partido Popular en Vizcaya, donde tuvo lugar la fiesta de los populares.
Por supuesto, consideran que han sido, en líneas generales, unos comicios tanto los del País Vasco como los de Galicia que han vuelto a dar la razón a las tesis defendidas por el Partido Popular y que confirman la posición del PP en las dos autonomías.






