Las fuerzas de seguridad y aduaneros destinados en el paso de Bab Sebta, el lado marroquí de la frontera que separa Ceuta del vecino país, interceptaron este sábado 30.059 pastillas de Rivotril y procedieron a la detención de dos personas, de 41 y 19 años de edad.
Estas dos personas están relacionadas con este pase de sustancias psicotrópicas y fueron arrestadas cuando entraban en Marruecos por el paso fronterizo en un vehículo con matrícula extranjera.
La inspección del automóvil permitió localizar y confiscar las pastillas escondidas en el interior del coche, en diferentes departamentos. Este suceso se enmarca en las variadas intervenciones desarrolladas para controlar el pase de pastillas o cocaína que intenta ser introducida de Ceuta a Marruecos o, a la inversa, la entrada de hachís en nuestra ciudad.
Otro golpe en Tánger-Med
En paralelo, la Policía marroquí, en coordinación con la aduana, llevó a cabo una operación similar en el puerto de Tánger-Med.
En esta ocasión, fueron detenidos dos ciudadanos franceses que intentaban introducir pastillas alucinógenas en un coche ligero tras llegar por vía marítima. La incautación ascendió a 448 pastillas.
Todos los arrestados están siendo investigados bajo la supervisión de las fiscalías competentes, con el objetivo de esclarecer los detalles de los casos y detectar posibles vínculos con redes criminales dedicadas al tráfico de drogas.
No se ha confirmado que haya relación entre los dos sucesos, pero sí que se trata del mismo modus operandi que pretende mover este tipo de mercancía de elevado consumo en la zona norte, en donde los precios aumentan lo que no hace sino fortalecer las actuaciones de los grupos encargados de su tráfico.
Bab Sebta
El cruce de Bab Sebta, que conecta directamente con Ceuta, es uno de los puntos más sensibles del mapa de seguridad marroquí. Es una frontera viva, con miles de movimientos diarios, tanto legales como ilícitos.
Aunque el control se ha reforzado, la ingeniería del contrabando siempre encuentra nuevas formas de colarse.
Las pastillas como el Rivotril se han convertido en un negocio rentable para las mafias del narcotráfico, que ya no solo apuestan por el hachís o la cocaína, sino también por medicamentos que, fuera de control médico, se transforman en una amenaza social.







Siempre la misma historia que nos importa lo que suceda en la frontera del vecino supongo que estaréis subvencionado por los vecinos
Después nos quejamos de las colas interminables, si es que el más tonto hace un reloj .