
Agentes de la Compañía Fiscal y Grupo Cinológico de la Guardia Civil se incautaron ayer en el control del puerto de un alijo de 134 kilos de resina de hachís que el mercado habría alcanzado un valor de 217.000 euros.
El decomiso se produjo a primera hora de la mañana, en torno a las 8:30, cuando uno de los perros que prestan servicio de reconocimiento de los vehículos que embarcan en los ferrys con destino a Algeciras hizo a los agentes la señal de que había detectado sustancias estupefacientes en una autocaravana de marca Possi-Globecar y matrícula española. El animal estaba en lo cierto. Los componentes de la Compañía Fiscal procedieron a efectuar un exhaustivo reconocimiento del interior de la furgoneta, localizando las sustancias en distintos dobles fondos. Una vez desmantelados los huecos en los que se había ocultado la droga que se pretendía pasar a la península, aparecieron un total de 134.920 gramos de resina de hachís, con el valor citado de 217.000 euros. Seguidamente, se procedió a la detención de los dos ocupantes de la autocaravana, resultando ser los súbditos marroquíes N.A, nacido en 1984, y N.B., nacida en el año 1988, provistos ambos de pasaporte de su país y permiso de residencia en España. En el momento de la actuación iban acompañados por sus dos hijos menores de edad. Los menores, a la guardería Los detenidos, junto a las diligencias instruidas, han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia como presuntos autores de un delito contra la salud pública, quedando la sustancia intervenida depositada en el Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno y el vehículo intervenido a disposición de dicha autoridad judicial. La Guardia Civil también informó a la Fiscalía de Menores de la presencia de los dos menores junto a los acusados para que el órgano judicial decidiera cómo proceder durante el tiempo de la detención. Los pequeños quedaron ingresados en la guardería municipal de San Ildefonso.






