Agentes de la Policía Nacional adscritos a la UCRIF detuvieron en la mañana de ayer a un agente de la Policía del Puerto (del que no se ha facilitado oficialmente la identidad pero sí su profesión) después de embarcar en el ferry de la compañía FRS que hacía su salida a las 9.00 horas, conduciendo un vehículo en el que se ocultaba un inmigrante magrebí. Mientras los agentes detenían al policía en las mismas bodegas del barco, otros interceptaban en el embarque a pie a una segunda persona que está considerada como el cabecilla de la organización. Se trata del marroquí llamado N. T., de 45 años y natural de Larache. Éste portaba la maleta del inmigrante para entregársela una vez el ferry emprendiera trayecto. Lo habitual en este tipo de pases es que el coche embarque con el indocumentado oculto, que después sale y accede a la parte superior del barco en donde se le entrega su maleta con la que después desembarcará a pie a su llegada a Algeciras.
Según valoró ayer la Jefatura Superior en un comunicado de prensa, tanto el agente portuario como el presunto cabecilla habían constituido, presuntamente, una red para la introducción de inmigrantes. Sobre la misma llevaban varios meses de investigación con controles de todo tipo y escuchas telefónicas. En el momento de la intervención policial, la UCRIF actuó sorprendiendo in fraganti el momento del embarque del coche con el indocumentado dentro del maletero. La actuación se ejecutó cuando ya el vehículo, modelo Peugeot y conducido por el policía, estaba dentro del ferry con el indocumentado. En el mismo momento se detenía al presunto cabecilla, que pretendía el embarque por la parte superior. El agente detenido había estado prestando servicio la madrugada previa a la intervención policial, saliendo a las seis de la mañana. Tan sólo horas después sería detenido en el barco llevando a cabo este pase. Al prestar servicio en este Cuerpo no se sometía, por confianza, a los controles de Guardia Civil o Policía Nacional que se llevan a cabo antes del embarque. Esto no ha sido óbice para que la UCRIF sospechara de la operatividad de una organización de traslado de indocumentados, llegando así hasta los implicados.
La detención ayer del agente portuario supuso todo un mazazo en el seno de la Policía del Puerto. Fuentes cercanas a esta entidad policial pedían que no se criminalizara a todo el colectivo por la actuación de una sola persona.
Los detenidos –tanto los dos vinculados a la red como el propio inmigrante– serán puestos a disposición judicial una vez que la UCRIF dé por cerrada la investigación ya que no se descartan más arrestos.
Al estar implicado un funcionario de una fuerza de seguridad en este tipo de organizaciones el precio que abonan los inmigrantes para conseguir el pase es mayor. En el caso de marras se estima que pudiera haber abonado hasta más de 6.000 euros, hipotecando su vida.






