Ya lo denunciábamos ayer: la dejación es absoluta y las fuerzas de seguridad deben adoptar operativos eficaces para terminar con las actuaciones de los mecánicos andantes. Al saqueo indiscriminado en los vehículos susceptibles de estar abandonados se suma escenas como ésta, en la que los coches, ya desvalijados y abandonados terminan convirtiéndose en contenedor. Este, cerca del Díaz Flor.






