Un vehículo estacionado en las inmediaciones del Parque Marítimo y del Parque Juan Carlos I sufrió durante las primeras horas de la madrugada de ayer el robo de los cuatro neumáticos, llantas y tapacubos incluidos. El automóvil se encontraba estacionado en las inmediaciones del recinto, concretamente en el espacio de aparcamiento situado frente al gimnasio que se halla ubicado en la zona. El coche, un Chevrolet, se encontraba aparcado en batería, lo que pudo facilitar que, al estar flanqueado por otros automóviles, fuese menos llamativa la acción de los ladrones.
El propietario, residente en Ceuta, indicó a El Faro que fue su propia esposa la que advirtió el hecho cuando se dirigía a primera hora de la mañana al trabajo y procedía a abrir su vehículo, estacionado también junto al de su marido. El hombre se personó de inmediato en el lugar de los hechos y comprobó cómo el vehículo se encontraba apoyado directamente en el suelo, ya sin los cuatro neumáticos.
El propietario del turismo no cree que el hecho se haya producido como consecuencia de su trabajo en el sector de la seguridad, sino que simplemente le “tocó”. En efecto, entiende que las personas que pudieran haber realizado el robo no tendrían relación alguna con su persona, sino que fue un hecho aleatorio.
Según indicó, interpuso la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional en torno a las 6.00 de la mañana y confía en que la profesionalidad de los agentes pueda llevar a descubrir a los autores del robo. Explicó que valora las llantas y los tapacubos –de gran calidad aunque usados– en torno a unos 1.000 euros. Cree, en definitiva, que el delito podría haber sido cometido por personas que posteriormente hubieran llevado el material robado para su venta a Marruecos, aunque no desestima la posibilidad de que el robo se hubiera realizado “por encargo” de una tercera persona, propietaria de un vehículo de similares características al suyo.






