Los trabajadores de la cocina del CETI de Ceuta, con el respaldo de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC), ha decidido desconvocar la concentración que tenía prevista este jueves en el centro del Jaral en protesta por las condiciones extremas que viene padeciendo la plantilla.
La decisión se toma tras confirmar UGT que las campanas extractoras ya han sido reparadas y que la próxima semana se instalarán nuevos aparatos de aire acondicionado en las instalaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
Esta protesta, que buscaba visibilizar la situación límite en la que trabajaba el personal encargado de preparar la comida en pleno verano, queda por ahora suspendida, aunque el sindicato insiste en que mantendrá la vigilancia activa para asegurar que las mejoras se ejecuten completamente.
Una solución de última hora evita la protesta en el CETI
La cocina del CETI llevaba tiempo funcionando en condiciones que UGT calificó como “insoportables”, con temperaturas extremas y escasa ventilación. Las demandas del sindicato llevaban semanas sobre la mesa, y la convocatoria de esta concentración era el último paso para presionar a la administración.
Finalmente, se ha logrado que las principales deficiencias sean corregidas: ya se han reactivado las campanas extractoras, que facilitarán la salida del humo y el calor acumulado, y se ha confirmado que los nuevos sistemas de climatización llegarán la semana próxima, lo que debería aliviar la carga térmica para los trabajadores.
Una desconvocatoria en medio de una investigación en curso
Esta suspensión de la protesta se produce, además, en un contexto especialmente delicado: el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones mantiene abierta una investigación interna sobre el funcionamiento del CETI de Ceuta, tras la denuncia presentada por una enfermera del centro.
El objetivo es verificar si el actual director del CETI ha incumplido los protocolos ante escenarios como en el que se vio envuelta una enfermera e involucrado un residente ahora condenado. Esta investigación añade presión institucional a la situación general del centro, que vive desde hace meses una creciente tensión por parte de varios sectores laborales.
UGT valora la respuesta, pero no baja la guardia
Desde UGT han dejado claro que la desconvocatoria no significa un cierre de capítulo, sino un gesto de confianza ante la promesa de solución inmediata. El sindicato confía en que la instalación de los nuevos aparatos de aire acondicionado no se retrase, y recuerda que su prioridad sigue siendo garantizar condiciones laborales seguras y dignas para el personal del CETI.
Asimismo, UGT reclama que se mantenga una revisión continua de las condiciones de trabajo dentro del centro, especialmente en áreas sensibles como la cocina, donde las altas temperaturas y la falta de ventilación suponen un riesgo constante para la salud de los empleados.
Una denuncia que puso el foco en el problema
La crítica situación en la cocina del CETI había sido expuesta recientemente por el sindicato, que denunció públicamente que los trabajadores estaban desarrollando sus tareas en un entorno que rozaba lo inhumano, con temperaturas elevadísimas y sin sistemas de ventilación adecuados. Las quejas del personal, amplificadas por los medios de comunicación y reforzadas por la investigación abierta en el Ministerio, han obligado a acelerar la respuesta administrativa.
Expectativa ante las mejoras prometidas
UGT ha comunicado que mantendrá contacto directo con los responsables del centro para comprobar que las actuaciones comprometidas se ejecutan en los plazos anunciados. El sindicato insiste en que no se puede permitir que un servicio tan esencial como la alimentación en el CETI se preste en condiciones precarias, y advierte de que seguirá utilizando todos los canales necesarios para defender los derechos laborales y sanitarios del personal del centro del Jaral.







A ver si se le ayuda al sector que echa mas horas en ese recinto.