La Asociación que se reúne allí a rezar cada sábado encontró la cruz arrancada Están cansados de las faltas de respeto y los actos vandálicos que con relativa regularidad les hacen llevarse las manos a la cabeza. La Asociación Virgen de Aranguren se ha encontrado este último sábado con otro disgusto cuando, como siempre, acudieron al lugar a rezar el Rosario y realizar diversos actos de culto. En esta ocasión la cruz de hierro galvanizada que preside el lugar no estaba en su sitio. Había sido arrancada de la base y arrastrado varios metros más allá. Tras buscarla, la encontraron tirada en el merendero cercano a la zona con el hierro roto. “Al menos estaba y conseguimos ponerla de manera provisional sobre la base de nuevo llevando a cabo posteriormente el rezo, pero seguimos atónitos porque no entendemos este tipo de actos sin sentido”, explicaban desde la entidad.
De hecho, no es la primera vez que sufren este tipo de atentados. En anteriores ocasiones rompieron el cristal e incluso se encontraron con disparos de perdigones o losetas rotas en el lugar de culto. Piden más seguridad y respeto porque aseguran “no molestamos a nadie y hace tiempo que llevamos a cabo estos rezos. Va siendo hora de que cesen este tipo de actos que no llevan a ningún sitio, solo a hacer daño por hacer”.





