No debería sorprendernos las artimañas que utiliza la derecha para salir airosa de las próximas elecciones. No debería sorprendernos su venta de compromisos -los mismos que antes no cumplieron y que ahora pasean de comparecencia en comparecencia-. No debería hacerlo porque son profesionales del más puro teatro. Después de leer las sandeces que el exministro Fernández Díaz deja plasmadas en su memoria (¿nadie va a investigar eso de que no supo lo de las pelotas del 6F hasta que vio las imágenes?), tocaba recibir a la expresidenta del Congreso, Ana Pastor, a la que llevan paseando por Ceuta desde los tiempos en los que altos cargos del partido se jactaban de reuniones con los ‘fichajes’ de la Policía, y no precisamente por ser buenos.
Y Pastor, además de dejarse ver entre su gente, nos contó que la Sanidad está fatal y que su partido va a poner en marcha un plan para incrementar el número de facultativos en Ceuta. ¿Es el mismo plan que pensó cuando gobernaban?, ¿se le puede preguntar a la popular si es el mismo que pensaron para que los enfermos de cáncer fueran tratados en Ceuta y no tuvieran que recibir la radioterapia fuera?, ¿desde cuándo el Partido Popular se ha preocupado por lo público y ha garantizado un sostén sanitario que no se resquebrajara? Hay veces que jugar a las críticas no vale, sobre todo cuando la memoria reciente escupe situaciones adversas para quien gusta de venir a dar ejemplo. No debería sorprendernos, pero....






