Los médicos de Ceuta se han concentrado por cuarto día consecutivo a las puertas del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), sumándose así a la movilización estatal convocada por el colectivo médico en toda España.
El ambiente, marcado por pancartas y batas blancas, reflejaba el hartazgo del sector ante lo que consideran un bloqueo institucional prolongado. Entre los asistentes se encontraba Enrique Roviralta, presidente del Sindicato Médico de Ceuta.
En su intervención, Roviralta lamentó que la jornada de huelga volviera a dejar la actividad quirúrgica paralizada, un escenario que describió como “desgraciadamente repetido” y del que responsabilizó al Ministerio.
Paralización quirúrgica
Según explicó Roviralta, no se ha operado nada en toda la semana, del mismo modo que ocurrió en los días previos de huelga. Insistió en que los servicios mínimos, urgencias y casos inaplazables, se han cumplido rigurosamente, pero la actividad programada permanece suspendida “al 100% en Ceuta”. El dirigente sindical recalcó que esta situación lleva una semana completa sin cirugías no urgentes.

Además, detalló que las consultas externas también se han visto afectadas, especialmente en áreas como oftalmología, alergología, urología, traumatología, anestesia, hematología u otorrinolaringología. Aun así, subrayó que los médicos no se sienten “orgullosos” de estas cifras y que consideran la huelga “un auténtico fracaso de la sociedad”.
Roviralta responsabilizó al Ingesa de esta prolongación del conflicto, acusando a la entidad de “no querer negociar” y recordando anteriores precedentes de parálisis en el diálogo. Calificó al organismo de “máquina de mentir” y señaló que incluso se han registrado “presiones” hacia profesionales que ejercen su derecho a huelga.
Debate sobre la prescripción y las negociaciones
Respecto a las guías del Ministerio sobre la llamada prescripción enfermera, Roviralta puntualizó que “no existe” como tal y que el término oficial alude a la indicación y uso de medicamentos por parte de profesionales de enfermería. Explicó que prácticamente todas las guías están recurridas por el Consejo General de Médicos, aunque aclaró que este asunto “no tiene nada que ver con la huelga”, centrada exclusivamente en aspectos laborales.
El presidente del sindicato también respondió a las críticas de otros colectivos sobre las negociaciones paralelas del Ministerio con la Confederación Estatal. Señaló que su prioridad son “solo los temas médicos” y recordó que el sindicato ha apoyado movilizaciones de otras categorías, como técnicos de rayos o la reciente reivindicación para contar con logopedas en el hospital.
Sobre la propuesta del Grupo A único, defendió que, si se implanta, deben reconocerse los 11 años de formación médica. “No pedimos privilegios”, indicó, aludiendo a la carga asistencial, las guardias de 24 horas, la exposición a agresiones o el riesgo legal asociado a la profesión.
Un estatuto médico propio
Uno de los puntos centrales de la protesta es la exigencia de un estatuto profesional propio para médicos y otros facultativos, como farmacéuticos o químicos, cuyo ejercicio, argumentan, requiere una regulación específica. Comparó esta necesidad con la existencia de marcos normativos propios para pilotos, fiscales o jueces, defendiendo que la singularidad técnica de la medicina exige un trato similar.
Roviralta alertó de que, sin este estatuto, las decisiones profesionales se diluyen en un “batiburrillo donde todo el mundo opina”, algo que comparó con un piloto que consultara a pasajeros y tripulación cómo aterrizar un avión. Según afirmó, España es “el único país del mundo” donde la profesión médica no cuenta con una regulación propia.
El dirigente concluyó reivindicando que esta reivindicación no es solo un derecho para el colectivo, sino “una necesidad para el paciente”, recordando que el médico es “el garante de la salud”.
Lectura del manifiesto
La médica Cintia Merinas fue la encargada de dar lectura al manifiesto del colectivo, subrayando que la huelga “ha demostrado su fuerza” y que la voz conjunta de miles de profesionales en toda España ha logrado desbloquear un diálogo que llevaba “meses estancado”. Según destacó, la presión ejercida durante estos cuatro días de paro ha obligado al Ministerio de Sanidad a retirar ultimátums y volver a la mesa “con voluntad real de negociar”.

Merinas insistió en que este avance no ha sido fruto de la casualidad, sino del “estar unidos, parar y decir basta”, poniendo en valor el seguimiento “masivo” de la huelga. “Hoy podemos afirmar que se ha abierto una puerta, pero el conflicto sigue vivo”, advirtió, recordando que las reivindicaciones del colectivo siguen siendo “justas, necesarias y urgentes”.
En su intervención, destacó que el Ministerio se ha comprometido a abordar seis puntos esenciales para el futuro de la profesión: un estatuto propio, un ámbito de negociación específico, una clasificación profesional adecuada, una jornada laboral médica justa, el reconocimiento de la profesión de riesgo y garantías frente a la movilidad forzosa y la exclusividad.
Unas reivindicaciones que van más allá del colectivo
Merinas afirmó que estos puntos no son “caprichos”, sino las bases mínimas para garantizar la viabilidad del Sistema Nacional de Salud, evitar la fuga de profesionales y asegurar que los pacientes reciban la atención que merecen. Por ello, aunque acogió positivamente el avance logrado, insistió en que “no hay que bajar la guardia”.
La médica reiteró que el colectivo seguirá “movilizado, presente y unido”, ya que el Ministerio no ha retirado todavía su propuesta y “aún queda todo por conquistar”. Subrayó que la huelga ha demostrado algo fundamental: “cuando los médicos nos unimos, somos imparables; cuando alzamos la voz, cambiamos las cosas”.
Para Merinas, la defensa de la profesión es inseparable de la defensa de la salud de “todo un país”, y por ello llamó a mantener la firmeza en las próximas semanas, subrayando que la movilización no ha concluido.
El inicio de una victoria progresiva
La lectura del manifiesto concluyó con un mensaje de ánimo a los profesionales, a quienes agradeció su presencia y constancia. “Hoy no celebramos el final de nada”, afirmó, “sino el principio de una victoria que construiremos día a día, con dignidad y con la fuerza de quienes luchan por lo que es justo”.
Recalcó que la batalla que se libra es por el Sistema Nacional de Salud y, “por encima de todo”, por los pacientes.
“Gracias por seguir aquí, gracias por no rendirse, cerró Merinas, porque para nosotros, rendirse nunca fue una opción”.
Respuesta de Ingesa
A través de un comunicado, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha reportado un bajo seguimiento de huelga durante la reciente convocatoria de paro del personal facultativo del Sistema Nacional de Salud.
Han asegurado que la huelga, que abarcó cuatro días (del 9 al 12 de diciembre), registró su pico máximo en la jornada del jueves 11 de diciembre, alcanzando solo “el 9% de convocados” durante el turno de mañana”, asegurando además que “el paro registró un 0% de seguimiento en los turnos de tarde y de noche”.
En lo que respecta al dato concreto de la ciudad autónoma, han señalado que “el Área Sanitaria de Ceuta ha registrado 22 facultativos en huelga de los 247 convocados”.
“Ingesa lamenta cualquier molestia, por leve que fuera, que pudiera haberse causado a las y los usuarios del sistema público de salud como consecuencia del legítimo ejercicio de su derecho de huelga por quienes han optado por secundar esta convocatoria; igualmente, como es pertinente (el ejercicio del derecho de huelga implica la suspensión voluntaria del nombramiento o contrato de trabajo), en la nómina de los meses afectados se procederá a practicar el correspondiente descuento de haberes a las personas que hayan optado por ejercer su derecho fundamental de huelga”, han trasladado.







Que habeis apoyado a los técnicos superiores de radiodiagnóstico????
No me hagáis reír .!!
Sólo queréis trabajar menos en el hospital para después iros a vuestras consultas privadas, si os cansais tanto, dejad la privada, no?
Revisa la hemeroteca o pregúntales a ellos mismos y veras como es verdad el apoyo a los técnicos.
Y basta ya con el mantra de la privada que ya cansa a cualquier ser racional.