Con el esperado concurso de villancicos de Ceuta cada vez más cerca, que tendrá lugar el 13 de diciembre, el ambiente entre los integrantes del coro de adultos ‘Peregrinos a Belén’ es de ilusión, nervios y satisfacción por el trabajo realizado.
El coro lleva trabajando desde octubre para llegar con el mejor nivel posible al concurso, una preparación que, según explican Marta Espinosa y Ana Rosa Garrido, ha sido intensa y constante.
Completa seguridad
“Llevamos ensayando desde octubre y preparados para darlos todo”, afirma Marta, dejando claro que el grupo está completamente seguro de sí mismo.
Tan preparados que, si el concurso fuera mañana, podrían afrontarlo sin problemas.
Momentos de convivencia
Aunque el esfuerzo ha sido notable, también ha estado acompañado de momentos de convivencia y disfrute entre los aproximadamente quince miembros que forman actualmente el coro.
Tal y como relatan estas integrantes, estos meses han disfrutado de los ensayos, aunque no han estado exentos de retos y momentos de adversidad.
Marta explica que “el último villancico lo cambiamos y es con el que hemos tenido un poquito más de problemas y ensayarlo un poquito más”. Aun así, confían en que la constancia siempre da sus frutos, asegurando que “con el tiempo todo se logra”.
Una propuesta musical con toques flamencos
En cuanto a novedades en este 2025, destaca la nueva incorporación de Ana Rosa Garrido, que llega cargada de entusiasmo y emoción por pisar por primera vez el escenario junto a un grupo que ha participado en el concurso desde 2007.
“Muy bien de momento, muy contenta de poder participar este año”, asegura. Y es que, aunque lleva años viendo actuar al coro desde las butacas del auditorio, este será su primer año como parte del espectáculo. “Es la primera vez que me voy a subir a un escenario”, dice ilusionada.
Un grupo consolidado desde 2007
El coro de adultos Peregrinos a Belén está formado actualmente por alrededor de 15 miembros, un grupo que comenzó su andadura en 2007.
Con el tiempo, algunos miembros han ido y venido, pero, según afirman, “la esencia siempre es la misma”.
Las ganas son notables
A pocos días del concurso, los nervios empiezan a nacer, pero también las ganas. “Ya no queda nada, ya muchos nervios y últimos detalles”, comenta Marta, que reconoce que, cuando lleguen al escenario, también sentirán alivio y satisfacción.
“Estamos deseando quitarnos ya eso de encima, salir, cantar y ya está, quitarnos la presión”, explica.
Una tradición que se mantiene viva
Para muchas de las integrantes, participar en este coro es mucho más que un hobby. Como dice Marta, para ella es una tradición familiar y personal, algo que ha vivido desde pequeña al ver a sus hermanas y amigos subirse al Revellín a cantar cada año.
“Yo, como no podía presentarme a juveniles porque era muy chica, di el salto ya en adultos. Y para mí es una tradición, no nos podemos perder salir un año”, afirma. Ana, recién incorporada, coincide completamente aunque este sea su primer año.
Un legado que hay que mantener
En esta recta final, dentro de un ambiente marcado por los últimos detalles, los nervios y la ilusión compartida, las integrantes aseguran que ya han rematado los elementos esenciales de su actuación.
Ahora solo queda esperar al 13 de diciembre para ver cómo se desenvuelve el grupo sobre el escenario, será entonces cuando se materialice todo el trabajo que han cultivado juntos semana a semana.





