La Agrupación Deportiva Ceuta tuvo un traspiés este domingo en Málaga. El equipo de José Juan Romero no pudo llevar a buen puerto el gol logrado en los primeros minutos de juego. Los boquerones se impusieron a las caballas con un 2-1.
El equipo, con este resultado, puso fin a la primera mitad del campeonato de liga. Una primera vuelta que ha superado todas las expectativas puestas por la directiva y el cuerpo técnico. 32 puntos, 7 más de los hipotéticos obligados en este primer tramo.
La clave de la derrota en Málaga
El equipo de José Juan Romero comenzó de la mejor de las maneras el partido ante el Málaga. Cristian sacó un córner cerrado al área pequeña. Ahí iba a estar Kuki para peinarla y poner por delante a los caballas. Excelente gol conducido por un Málaga que olvidó que el ‘8’ estaba jugando de nueve.
Ese fue el primer disparo a puerta del Ceuta en todo el partido. Realizarían en total otros dos más. Ahí, principalmente, residían los problemas del Ceuta. El equipo de Romero no fue problema para Alfonso Herrero, puesto que el fútbol caballa no terminaba por descorchar. No había disparos, no había amenaza. Aunque suene a evidencia, sin tirar no marcas, así era una quimera empatar.
Los otros dos disparos venían por la cuenta de Matos (un cabezazo que se fue fuera en el 56’) y de Juanto Ortuño (un chut desde la frontal que fue a las manos del arquero y capitán del equipo boquerón).
La estadística de ‘Goles esperados’, si bien no es una ciencia exacta, sirve para medir la calidad de las ocasiones generadas por ambos equipos. El Málaga hizo méritos según esta medición para generar 2,75 tantos, mientras que los caballas hicieron un 0,44. Se puede decir que el Málaga metió algo menos de lo que debería y el Ceuta un pelín más.
La lesión de Rubén definió todo

Cuando a los 25 minutos Rubén Díez se llevó la mano al isquiotibial, el partido cambió su guion por completo. El equipo caballa no supo sustituir la ausencia de su faro y guía, como le suele llamar Romero, con Bodiger.
Una vez se fue Rubén dolido, con cara de preocupación, cambió todo. En los primeros minutos al Málaga le estaba costando, tras la baja de Rubén cambió el enfoque del partido y el Málaga fue mejor. Sin Rubén, se vio a un equipo caballa espeso, quizá con mucho miedo a la hora de afrontar distintas situaciones mientras que el Málaga gozaba de un mayor desparpajo, viviendo el partido con un divertimento diferente al nuestro.
Para más inri, el míster confirmó en la rueda de prensa que los augurios no son los mejores para Rubén Díez. Un problema que lo va a tener bastante tiempo fuera del terreno de juego. “Tenemos que valorar qué posibilidades se pueden abrir porque no tenemos ese perfil de jugador en la plantilla”, indicó Romero.
Fin a la primera vuelta
El equipo caballa terminó la primera vuelta con una puntuación que ni en mil vidas hubieran imaginado. Con 32, se colocan en una novena posición que prueba un gran trabajo en todas las parcelas del equipo. Por encima de lo que hubiera sido obligatorio (25 puntos, para llegar a los 50).
Con más de la mitad del trabajo hecho, el Ceuta se tiene que centrar en sacar los puntos necesarios, los 18 obligatorios, para firmar una permanencia que sería histórica para el equipo.
El Ceuta tenía que lograr el 40% de los 63 puntos en juego en la primera vuelta. En cambio, han logrado poco más del 50%. Eso significa que tiene que lograr poco más del 28% de los puntos que quedan en juego.
Será difícil, con los cuerpos más cansados de todo el curso, con la experiencia obligada a ganar enteros y con la tensión cada vez más palpable. Aun así, viendo al Ceuta, el ‘equipo de autor’ de Romero, es un sueño a la vista más que realizable. Todo pasa primero por el Murube, los primeros invitados: Valladolid y Cultural Leonesa.






