Primer choque como visitante de 2026 para la Agrupación Deportiva Ceuta. Un partido ante el Málaga en La Rosaleda, con 1.500 caballas dando aliento y siendo uno más en territorio boquerón.
Una tarde de fútbol soleada, llena de la fiesta del balón. Los de José Juan Romero llegaban con la opción de ponerse a tres puntos del liderato.
Comienza el partido
El comienzo del partido prometía. Ambos equipos querían ir a por todas, están en una buena posición y la búsqueda del tanto rápido iba a dar un plus en un choque con muchas cosas interesantes en juego. Así empezó el Málaga con un Larrubia enloquecido que se atrevió con una chilena que fue a la nada.
El Ceuta luego iba a hablar. De la mano de Koné iban a provocar un córner en el tercer minuto de juego.
Gol de Kuki
Cristian iba a sacar el mismo. Cerrado, al área pequeña, iba a estar Kuki para peinarla y poner por delante a los caballas. Excelente gol conducido por un Málaga que olvidó que el ‘8’ estaba jugando de nueve. Kuki, solo, hizo un gol de delantero en un día desafiante para él, pero que empezaba como nunca.
Afectó de sobremanera al Málaga este traspiés. Los de Funes querían ir a por el partido y empezaron a ganar protagonismo con el balón en los minutos que sucedían al 0-1. El Ceuta empezaba a prepararse para varias acciones que serían desafiantes y peligrosas.
Primero fue en una jugada en la que Chupe, entre las piernas del Ceuta, lanzó un tenso y raso disparo que fue centrado a puerta. Empezaba a avisar el conjunto boquerón.
En el minuto 20’, el Málaga rompió la presión de Romero y los de Funes corrieron en una transición a gran velocidad. Se fue el balón hacia David Larrubia y obligó a Vallejo a detener un balón fuerte y raso que desataba los ‘uys’ boquerones
La presión del Málaga era intensa y le costaba al Ceuta salir. Los blanquiazules iban a la banda a buscar centros con Puga que repelía Anuar con contundencia.

Alarma: Rubén
Justo cuando el Ceuta empezaba a llevar a cabo una salida aseada, eficiente, y con la bella estética autoral del juego de J.J Romero, vino un susto. Rubén Díez se llevó la mano al isquio. Al suelo el maño. Se tapa la cara, oculta una probable agonía, una evidente rabia y una segura frustración. El guía se iba lesionado, la luz amenazaba con apagarse.
Entró Bodiger por el zaragozano. Momento para que el francés se calzara las botas del cicerone sobre el verde.
El Málaga iba a aprovechar este desconcierto caballa para dar una ofensiva boquerón que iba a obligar a Guille Vallejo a realizar un par de actuaciones contundentes bajo palos. Primero Chupe, que provocó un córner con un disparo al palo del burgalés. Rafita, también iba a obligar a hacer una palomita a mano cambiada tras lanzar un balón envenenado con el interior.
El Ceuta estaba sufriendo porque no se sentía cómodo sobre el césped. Youness y sus largas piernas estaban en una labor quijotesca desesperada dasfaciendo agravios y enderezando tuertos, evitando desbordes de extremos y robando en el centro. Pero el ‘5’ no podía con todo.
Chupe hace daño
Se iba a desmarcar el nueve boquerón, Chupe, de una manera peligrosa e iba a buscarle las cosquillas a Guille Vallejo. El burgalés sale mal y provoca un penalti que iba a cambiar la película. El mismo que lo provoca lo remata a la derecha del meta caballa e iba a empatar la contienda.
El Málaga estaba yendo de menos a más e iba a meterse más en el partido para dar un puntillazo en los últimos minutos. Entrando en el descuento, Chupe iba a sacar de la nada un golazo. Un despeje de Koné algo ineficiente, fue bajado por el ‘9’ con una gran calidad y, a la media vuelta, iba a rematar con la otra pierna metiendo un gol de bandera. A veces el fútbol es así, y a uno no le queda otra que impresionarse ante varapalos de esta índole.
Terminaba la primera parte del encuentro con un Ceuta que necesitaba reajustarse. Desde el gol no consiguieron causar peligro, el Málaga estaba siendo superior y Romero iba a tener que menear el arbolito, y quizá lanzar algún exabrupto, para revivir a su equipo.
Segunda parte
Empezó el Ceuta robando arriba. Un centro de Koné posterior obligó a esforzarse a Alfonso Herrero y el balón se fue a córner. Se quedó muerto el esférico en el área en este primer lanzamiento.
Los papeles de la primera parte se invirtieron. El Ceuta ahora apretaba y el Málaga se quedaba detrás esperando alguna transición.
Los primeros 15’minutos de la segunda parte no fueron ni mucho menos alentadores o brillante. Las cosas no le salían al Ceuta, no lograba encajar pases, tener presencia en área, salir de presiones o incluso disparar a puerta. Para más inri, cada vez que Málaga pisaba área se sentía, se palpaba, el peligro en todo momento.
José Juan estaba a disgusto con lo visto en el verde de La Rosaleda e hizo un triple cambio. Marc Domènech, Salvi Sánchez y Aboubacar Bassinga entraban por Aisar Ahmed, Cristian Rodríguez y Youness Lachhab.
Guille evita la sentencia
Llegando al 70’ iba a venir un susto para la hinchada caballa. Diego González estuvo torpe provocó un penalti trastabillando al delantero malaguista. Chupe cogió el balón y buscó su hat-trick. Esta vez ganó Guille Vallejo el duelo. Adivinó y atajó con habilidad y penalti muy potente del malaguista. Seguía vivo el Ceuta.
De haber entrado ese penalti, muy probablemente el Ceuta hubiera muerto en la Costa del Sol. El equipo sufría para generar juego y crear peligro. Una ventaja duplicada se hubiera antojado casi imposible.
El Ceuta iba a hacer el último cambio. Se iba a ir Koné, que no ha tenido un partido provechoso para que Juanto Ortuñosumara piernas al ataque.
El Málaga iba a rozar un golazo. Carlos Puga enganchó un balón desde treinta metros que acarició el palo. Otro susto para el Ceuta.
Los cambios no funcionaban, el juego no brillaba por ningún lado. Bassinga intentaba hacer conducciones mientras Domènech no recibía balones, ni Ortuño tenía presencia ni tampoco Salvi lograba lanzar un centro peligroso.
Ortuño después, en el minuto 88’ lanzó el primer disparo a puerta de la segunda parte. El balón fue a las manos de Alfonso Herrero.
El Málaga estaba buscando el tercero en el descuento iban a tener ocasiones. Disparos de Adrián Niño o presiones sobre Guille que asustaban.
El Ceuta no logró tocar la red ni en el descuento. Lo intentó con poca eficiencia hasta el final. Ya sea un córner o un saque de banda, pero no salían las cosas.
Final, 2-1. El Ceuta termina la primera vuelta a 18 puntos del objetivo. Esa es la realidad a la que debe aferrarse la afición. Momento de mejorar y apuntalar una segunda vuelta que sea igual de impresionante que esta primera. Mal partido en La Rosaleda.
Ficha técnica








Ánimo chavales, lo estáis dando todo !!! A seguir luchando!!!
Hay que ponerse las pilas, el objetivo es la permanencia, pero hay que aprovechar todas las ocasiones y esta era una de ellas
Con el gafe en el campo que podía salir bien
quien es el gafe?