Apabullante. Ese fue el calificativo perfecto para lo vivido en el Estadio Alfonso Murube. La Agrupación Deportiva Ceuta desmenuzó a un Cádiz Club de Fútbol completamente roto y ya acaricia su ansiado objetivo: la permanencia.
Desde primera hora de la mañana resonaban los tambores por las inmediaciones del recinto deportivo: había derbi del Estrecho y eso merecía un ambiente especial. Ambas aficiones se hermanaron en los aledaños del estadio, recreando imágenes que solo el mundo del fútbol puede transformar.

Marcos tiene cara de Primera
Los de José Juan Romero comenzaron como siempre: valientes, propositivos y con un miedo desterrado de su juego.
Tras 20 minutos de ‘cazas’ blanquinegros sobrevolando las bandas rivales, el bombardeo lo iba a protagonizar el ‘killer’, el ‘Matador’, el insaciable Marcos Fernández.
El ‘9’ fusiló el esférico tras un despeje torpe de la defensa del Cádiz. La afición enloqueció con la definición del ariete, un delantero que, cada vez, tiene más cara de futbolista de Primera División.
Disfrútenlo mientras dure, porque quedan pocas jornadas. Como dicta el viejo refrán futbolístico, nunca te enamores de un jugador cedido, aunque quizá ya sea demasiado tarde para que esa premisa surta efecto.

Koné y Aisar, dinamita en verso
El juego caballa pasó, de nuevo, por dos futbolistas que están en un completo estado de gracia: Kialy Koné y Aisar Ahmed.
El costamarfileño y el ceutí se convirtieron en un auténtico quebradero de cabeza para los laterales rivales, que no lograban respirar con tranquilidad sobre el verde.
Los extremos se desgranaban sin apenas atosigamiento, con diversión, traduciéndose en un caos permanente en la defensa del Cádiz. Sergio González intentó ajustar varios esquemas, pero la redonda sonreía en favor del Ceuta.
El Cádiz, error 404: sin reacción
Tras la cómoda primera mitad de los de José Juan Romero, se esperaba una respuesta de los gaditanos tras salir del túnel de vestuarios. No obstante, el segundo capítulo del encuentro fue una extensión del primero: sin respuesta, sin ritmo, sin alma.
El de Gerena siguió con el mismo planteamiento, limitándose a ir cambiando piezas en el terreno de juego con el fin de que el suflé no bajase.
Arick Betancourt, Konrad de la Fuente o Josema fueron algunos de los futbolistas que mantuvieron el rendimiento de un equipo que había puesto el listón en el soleado cielo que bronceaba al Ceuta y que derretía al Cádiz.
Triunfo agradable
A pesar de que Roger Martí recortase distancias en la recta final, el combinado blanquinegro seguía luciendo plácido sobre el terreno de juego, tejiendo rondos en el centro del campo e hilvanando pases con cierta holgura.
Los gaditanos intentaron poner las tablas en el tiempo del descuento, pero del querer no se vive, había que generar fútbol para derribar la puerta de Guille Vallejo, y eso no sucedió
No hubo nada nuevo bajo el sol. El Cádiz hincó la rodilla en el verde del ‘Murube’ ante una Agrupación Deportiva Ceuta que puso fin a la mala racha de tres derrotas consecutivas.
La permanencia ya se siente
Con este trabajado triunfo, los de José Juan Romero ya suman 47 puntos en la clasificación de LaLiga Hypermotion, cuando todavía quedan diez jornadas por disputarse. Sin duda, una situación para frotarse los ojos.
Con tan solo tres créditos para certificar la meta de la temporada, en la ciudad autónoma ya se respira la permanencia, un logro absolutamente histórico.
En el siguiente puerto del Súper Ferry, les espera el Burgos Club de Fútbol, un equipo sólido y peligroso que se ha colado sin hacer ruido en los puestos de play-off. El próximo miércoles, el Ceuta tiene una gran cita en ‘El Plantío’, un estadio donde puede terminar de rematar la faena y alzarse con los ansiados 50 puntos.








