Desde hace más de 15 años los Gobiernos autonómicos de Ceuta y Melilla van de la mano en los planteamientos que sobre problemas conjuntos deben hacer ante la Administración General del Estado. Esa recomendación que recibieron los presidentes Vivas e Imbroda, desde luego, les ha ido más que bien, si se hace un repaso generalizado de los logros que se han obtenido, en unas ocasiones, más que en otras.
Normalmente, los consejeros de ambos Gobiernos cuando han acompañado a los presidentes a las distintas cumbres o, en todo caso, a las reuniones posteriores con los ministros han establecido contactos entre ellos. Sin embargo, tampoco se han prodigado en encuentros entre ellos mismos para adelantar, en muchas ocasiones.
Tras el último encuentro que Vivas e Imbroda mantuvieron durante el mes de agosto en Málaga, ambos decidieron que debían mejorarse los contactos entre Consejerías y no esperar siempre a las reuniones con participación de los presidentes.
De ahí han nacido, por ejemplo, la reunión que hoy en Madrid celebrarán los consejeros de Hacienda y Administraciones Públicas sobre el tema de profundizar en el estatuto de autonomía o la visita de hace unos días del consejero de Bienestar Social de la ciudad hermana para analizar distintas cuestiones con sus homólogos de Ceuta.
Además, en el caso del grupo de trabajo que hoy se reúne en Madrid con la intención de preparar el terreno para cuando esté constituido el nuevo Gobierno. También es favorable que los dos Ejecutivos trabajan con tiempo por delante para lograr luego los fines, al igual que se está haciendo en la cuestión del futuro sistema de financiación autonómica.





