Baleària seguirá gestionando al menos otros doce meses la línea de interés público del Estrecho entre Ceuta y Gibraltar, aunque durante el próximo año la Dirección General de la Marina Mercante ha suprimido entre sus obligaciones como concesionaria la obligación de mantener tarifas limitadas para los no residentes durante todo el año.
Los pliegos aportan una garantía extra para los ceutíes al imponer a la adjudicataria la obligación de ser capaz de reaccionar a cualquier necesidad de rotaciones extraordinarias nocturnas por emergencia en menos de una hora.
La conectividad a precios asequibles sigue siendo un desafío tanto para asegurar a los caballas su movilidad por el territorio nacional como para no lastrar las posibilidades de desarrollo que ofrecen a la ciudad sectores como el turístico.
El nuevo contrato mantiene la obligación para la naviera de ofrecer precios reducidos para no residentes en los periodos vacacionales clave de Navidad, verano y Semana Santa, pero deja en manos del mercado el resto del año para dar respuesta a momentos punta como la celebración de eventos multitudinarios habitualmente ligados a citas deportivas.
El esfuerzo que hace la Administración General del Estado con este servicio (licitado de nuevo sin recibir más que una oferta) se suma al que se realiza para sufragar las bonificaciones en los pasajes de los residentes, pero urge que se ponga en marcha el grupo de trabajo comprometido en el Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico para estudiar de forma integral y global la eficiencia de todo ese dinero con el propósito de determinar si con otro destino podría rendir mejor fruto en beneficio del conjunto de los ceutíes, de los posibles visitantes y del conjunto de la ciudad y el resto de España.






