Un marroquí evita la cárcel por ese delito y pagará una multa de 450 euros. Su acompañante, una mujer, en búsqueda La magistrada juez titular de lo Penal número Uno de nuestra ciudad condenó ayer a un hombre en base a la comisión de un delito de uso de documento verdadero perteneciente a otra persona toda vez que el individuo reconociera los hechos y mostrara conformidad con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal. De manera paralela, una mujer, llamada S.B. y quien actuó de manera conjunta al condenado, fue puesta en búsqueda y captura al no comparecer, ni justificar la ausencia, en la sala de vistas. Se enfrenta a idéntico delito.
De tal manera, el hombre, cuya identidad responde a las iniciales A.M., fue condenado a una pena de medio año de prisión y al pago de una multa de cinco euros al día durante tres meses, lo que hace un total de 450 euros.
Respecto a la pena de cárcel, es preciso señalar que, dado que A.M., de origen y nacionalidad marroquí, no tenía antecedentes en nuestro país, la misma fue suspendida y evita el ingreso entre rejas siempre y cuando no cometa delito alguno en un espacio de dos años. La multa por su parte la afrontará mediante el pago fraccionado de 75 euros en seis meses.
Todo ello es la consecuencia de utilizar un documento oficial válido pero de otra personas como si fuera suya.





