El magistrado titular de la sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta número 2 ha condenado a un joven a quien la Guardia Civil sorprendió en la noche del 11 de enero de este 2026 intentando embarcar en el ferry con destino a Algeciras ocultando 41 kilos de hachís.
Conducía un vehículo modelo Mercedes en cuyas ruedas delanteras y traseras estaba escondido el hachís.
Los guardias civiles destinados en el embarque dieron con los hasta 50 bloques repartidos, procediendo de inmediato a la detención del conductor por delito contra la salud pública en su modalidad de notoria importancia.
La condena por pasar droga
El llamado M.T. aceptó una condena de 3 años y 8 meses de cárcel, además del pago de 279.700 euros, en concepto del valor de la mercancía decomisada.
El vehículo Mercedes que empleó para la comisión del delito quedó intervenido y el hachís fue entregado al área de Sanidad para su análisis y posterior destrucción.
Al existir un reconocimiento de los hechos, se aplicó la figura jurídica de la conformidad sin que fuera necesaria la celebración de vista oral ni la toma de declaración a los testigos.
La mafia de las ruedas
Este caso se enmarca a la hilera de sucesos relacionados con el tráfico de hachís en los que la droga está escondida en las ruedas del vehículo.
Es una de las vías usadas por las mafias que más se ha repetido en los cuantiosos servicios ejecutados por la Benemérita en el puerto para evitar el embarque.
De hecho, la Benemérita llegó a desmantelar una pequeña organización dedicada a este tipo de pases de droga en los que los coches terminan adaptados para facilitar su ocultación.
Esos vehículos se preparaban en talleres específicos buscando uno de los huecos que más desapercibido puede pasar para los canes antidroga.






