Sacó un cuchillo, amedrentó a su víctima y quiso obligarle a que le hiciera entrega de dinero, le diera su teléfono móvil o le comprara algo en una tienda de comestibles, en Ceuta.
No consiguió ni lo uno ni lo otro. Pero sí que ha terminado condenado por un robo violento en grado de tentativa.
El llamado B.M.E.L., preso preventivo a sus 20 años por otro suceso por el que todavía no ha sido juzgado, reconoció la autoría del delito ante la magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 1, aceptando una pena de 1 año y 9 meses de prisión, así como el cumplimiento de una medida de alejamiento respecto de la víctima durante tres años.
En ese tiempo no podrá acercarse a menos de 100 metros de donde esté quien iba a ser su objetivo, tampoco de su domicilio o lugar de trabajo -esté o no la víctima allí-, ni menos comunicarse con él a través de redes sociales o hacer mención a su identidad por esa misma vía.
"Entra dentro y cómprame algo"
El ahora condenado aceptó la pena impuesta que queda suspendida porque en el momento en que efectuó ese robo con violencia en grado de tentativa no le constaban antecedentes.
Ese suceso se produjo el 4 de noviembre de 2024 en la calle Agustín Muñoz Vázquez. Allí, el acusado quiso robar a un menor al que le instó, cuchillo en mano, a que le diera el dinero que portaba o su teléfono. Al negarse a hacer entrega de sus pertenencias quiso obligarle a que le comprara algo en un establecimiento.
“Entra dentro de la tienda y cómprame algo, si no, ya verás qué es lo que te va a pasar”, le amenazó.
Su intento de robo quedó en eso, en una comisión delictiva pretendida. La pena de prisión, alcanzada por conformidad entre las partes, fue dictada de viva voz. La sentencia es por tanto firme.






