La Policía encontró las huellas dactilares del acusado en los diferentes escenarios de los robos. El hombre se conformó.
El tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta dictó sentencia firme condenatoria contra un hombre acusado de cometer un delito de robo continuado en casa habitada. La pena que se le impuso fue de cinco años de prisión. El acusado se conformó con la condena que le ofrecía el Fiscal, que llegó a solicitar diez años de cárcel, y reconoció así los hechos. Paralelamente, el tribunal le impuso la obligación de abonar una indemnización de 190 euros a una de las víctimas y de 3.000 euros a otra en compensación por los objetos sustraídos que no se pudieron recuperar.
Según el escrito de acusación fiscal, el día 15 de julio de 2010, sobre las 7.00 horas, el condenado se introdujo por una ventana en una vivienda de la avenida Ejército Español. Allí registró los cajones y se hizo con un móvil, dinero en efectivo y joyas, siendo sorprendido por la persona que vivía en esa casa y huyendo. Ya el día 17 de julio, también sobre las 7.00 horas, entró por el balcón a un casa situada en la calle Real. Al introducirse en la vivienda golpeó la persiana despertando a una habitante de esa casa. El acusado volvió a huir. El tercero de los robos que se le imputan tuvo lugar el día 19 de julio, en Loma del Pez. Allí entró en una vivienda y se hizo con un importante botín tanto de dinero en efectivo como de joyas y objetos de marca, entre ellos un reloj rolex. Ese mismo día fue sorprendido por los vecinos de un bloque de la barriada Varela, donde se había colado por la azotea. Éstos lograron reducirlo y retenerlo hasta que la Policía llegó y detuvo al acusado.
Fuentes cercanas al caso confirmaron a este medio que la Policía encontró las huellas dactilares del acusado en los escenarios de los hechos delictivos, por lo que podían vincularle objetivamente con los hechos y situarle en las viviendas en las que se robó.
El Fiscal solicitó que cuando accediera al tercer grado penitenciario fuera expulsado de España por cinco años. La defensa se opuso alegando que el hombre tenía aquí a su familia.






