El auténtico turismo procedente de Marruecos, está aumentando considerablemente. Cierto que en su mayoría son veraneantes del sur en las playas de la provincia de Tetuán, pero igualmente ese tráfico puede sostenerse a lo largo del año por la proximidad de Tánger, Larache, Rabat y otras ciudades del norte.
Sin embargo, muchos de esos turistas que llegan con sus visados y a veces incluso pernoctan en nuestra ciudad o siguen camino hacia la Península, no reciben en frontera información sucinta y en francés de la ciudad de Ceuta, incluida su historia, comercio, monumentos y otros datos esenciales para un visitante. Es esencial sobre todo en este caso, que conozcan la existencia de nuestras tres áreas comerciales, al menos seis aparcamientos públicos distribuidos por la ciudad, una oficina de turismo, monumentos únicos para visitar, comercio-restauración, templos de las cuatro culturas existentes, puerto deportivo importante y tantos detalles que suelen sorprender a esos marroquíes y otros extranjeros que cruzan la frontera desde el vecino país.
Igualmente, las Agencias de Viajes locales deben contar con esta información y distribuirla masivamente, aunque esos turistas lleguen solo a coger el barco porque, tras acceder a Ceuta, pueden retrasar su marcha o guardar el folleto para otras ocasiones, pasándolo a sus familiares si lo encuentran interesante.
Debemos tener en cuenta que en un tiempo razonable, el marroquí desembarca en una ciudad europea en África de ambiente distinto al de su tierra, con una gastronomía diferente y un comercio muy variado que recoge, no solo las grandes marcas internacionales, sino unas tiendas de la propia ciudad que son pioneras en moda, perfumes, electrodomésticos, alimentación y otras especialidades.
Esto en cuanto a los turistas procedentes de Marruecos, porque respecto a los europeos (UE) que pueden venir desde la Península, deben encontrar una bonificación en las líneas marítimas que los iguale a los residentes locales y sin condiciones de fechas para entradas o salidas de Ceuta. Lo mismo que en el helicóptero, el visitante debe venir cuando le convenga y marcharse cuando quiera en ida y vuelta porque, solo de esa forma, Ceuta dejará de ser la gran desconocida en el resto de Europa, convirtiéndose en una ciudad más de todas las que reciben visitantes a lo largo y ancho del país.
Y por su parte, Marruecos debería dar facilidades como antes para que los ceutíes puedan viajar con facilidad a ese país, adquirir casas como segunda residencia y pasar largos fines de semana y fiestas en las ciudades y playas del norte de nuestro vecino, fomentando igualmente los contactos entre familiares a uno y otro lado de la frontera.
Todo muy evidente.






