• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
martes 5 de mayo de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

El combate en los campos de Tánger en 1625: cuando la estrategia supera la disparidad numérica

Por Fernando Pessanha*
05/05/2026 - 07:42
combate-campos-tanger-1625-estrategia-supera-disparidad-numerica-2

La ciudad de Tánger según el cartógrafo Willem Jansz Blaeu (1571-1638). Bibliothèque nationale de France, Département Cartes et plans, GE DD-2987 (8067 BIS).

Imagen cedida

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Como es sabido, la vida en las plazas cristianas del estrecho de Gibraltar, así como en todo el norte de África, siempre se caracterizó por una fuerte resistencia contra adversarios dignos de respecto y extremadamente superiores en número. Naturalmente que la ciudad de Tánger, conquistada por D. Afonso V de Portugal en 1471, tuvo una importancia considerable, determinada, desde luego, por su privilegiada posición geográfica y estratégica. Era pues normal que el poder musulmán, empeñado en recuperar aquella ciudad del estrecho, atacara con frecuencia la guarnición militar que defendía la soberanía portuguesa en Tánger. Pues bien, fue en 1625 cuando Jorge de Mendonça Pessanha, que más tarde se convertiría en un famoso capitán y gobernador de Ceuta, se vio envuelto en un episodio bélico notable: el combate en los campos de Tánger, de 1625.

De hecho, según la História de Tânger que compreende as noticias desde a sua primeira conquista ate a sua ruina (Liv. III, fl. 139), de D. Fernando de Meneses - conde de Ericeira y capitán de Tánger entre 1656 y 1661- fue en 1625 cuando tuvo lugar un episodio militar notable. De hecho, el cronista nos cuenta que durante la capitanía de D. Miguel de Noronha, conde de Linhares, el famoso adail de Tánger, Jorge de Mendonça Pessanha, tuvo que librar una de las batallas más costosas de su carrera en el norte de Marruecos. En venganza por las afrentas que el capitán de Tánger les venia infligiendo, los musulmanes reunieron una considerable fuerza de caballería de novecientos jinetes con el objetivo de desafiar a los portugueses para un combate en los campos de esta plaza de guerra norteafricana. Fue entonces cuando el famoso adail de Tánger, tras salir de la ciudad con parte de la caballería portuguesa, se apostó en un palmeral de los campos de Tánger, con la intención de enfrentarse al adversario. Mientras tanto, el capitán, también saliendo de la ciudad, asumió la retaguardia con un escuadrón de caballería e infantería, deteniéndose en los huertos de la ciudad.

combate-campos-tanger-1625-estrategia-supera-disparidad-numerica-3
Frontispício de la História de Tânger que compreende as noticias desde a sua primeira conquista ate a sua ruina, de D. Fernando de Meneses, Conde da Ericeira.

Llegando a este punto de la narración, conviene que nos detengamos brevemente para aclarar la desproporción numérica de las fuerzas en conflicto. Si bien los novecientos jinetes moros contabilizados por el cronista podrían corresponder a cifras potencialmente extrapoladas, es importante tener en cuenta que las guarniciones militares portuguesas en las fortalezas norteafricanas en la Edad Moderna se componían, como promedio, de seiscientos hombres, incluyendo infantería, caballería y artillería. Por otro lado, desde la reformulación de la estrategia norteafricana del rey D. João III, a mediados del siglo XVI, el teatro de operaciones del Magreb había ido adoptando una dimensión esencialmente defensiva, reduciendo las fuerzas de caballería al mínimo y aumentando la capacidad de artillería e infantería indispensable para la defensa de las ciudades y fortalezas. En realidad, resulta difícil cuantificar la caballería de la guarnición de la ciudad de Tánger en ese año de 1625. Sin embargo, si consideramos que, en la primera mitad del siglo XVII, los capitanes de Tánger reunían un promedio de doscientos cincuenta hombres a caballo en las incursiones en el norte de Marruecos, es razonable suponer que se emplearon los mismos números para enfrentarse a la caballería enemiga. Con la caballería de la ciudad dividida en dos partes, una comandada por el adail Jorge de Mendonça Pessanha y la otra por el capitán D. Miguel de Noronha, es razonable suponer que cada escuadrón contaba con un promedio de ciento veinticinco hombres. Esto significa que la caballería con la que los portugueses se enfrentaron a las fuerzas musulmanas en los campos de Tánger en 1625 era extremadamente inferior en número a las fuerzas marroquíes.

Sin embargo, a pesar de la desproporción numérica, el adail, manteniendo su formación unida, resistió tres cargas de caballería de los adversarios y “de todas os obrigou a retirar com perda, dandolhe calor a gente do Conde General, em especial a Infantería, que com cargas continuas fez nos Mouros damno considerável”.

combate-campos-tanger-1625-estrategia-supera-disparidad-numerica-1
Representación de Tánger en La descripción de España y de las costas y puertos de sus reinos, del cartógrafo portugués Pedro Teixeira Albernaz (1634).

La referencia del cronista revela, por lo tanto, que el escuadrón de cabeza, comandado por el adail, sirvió de cebo para atraer a la caballería enemiga a la línea de fuego de la infantería. Fue, por tanto, debido a la resistencia de la pequeña fuerza comandada por el adail y a los daños causados por el fuego de infantería, que los adversarios finalmente se retiraron, sin atreverse a atacar a la otra fuerza de caballería comandada por el capitán, que los esperaba fuera de las murallas de Tánger. Además, la victoria obtenida en esta batalla, que D. Fernando de Meneses calificó de “successo taõ prospero”, tuvo el mérito añadido de “naõ custar nenhuma vida” a los soldados de la guarnición portuguesa. En resumen, la batalla de los campos de Tánger, que tuvo lugar en 1625, es un buen ejemplo de cómo la racionalidad estratégica era crucial para las victorias militares, incluso contra adversarios que luchaban en su tierra y claramente superiores en número.

 

Fernando Pessanha: Historiador.

Revisión: Juan Villegas Martín.

Related Posts

en-la-piel-frontera-inteligente-tarajal-004

El Gobierno de España defiende la inversión en frontera y valla desde 2019

hace 55 minutos
escaparates-sin-precios-1

Escaparates sin precios

hace 1 hora
Vito Quiles Juzgado Sevilla

Vito Quiles

hace 1 hora
animalistas-decidiran-proximo-gobierno

Los animalistas decidirán el próximo Gobierno

hace 1 hora
zurita-farmacia-mas-antigua-ceuta-norte-marruecos-3

Zurita: la farmacia más antigua de Ceuta y del norte de Marruecos

hace 1 hora
como-policia-capto-cita-investigados-narcotunel-uco-1

Cómo la Policía captó la cita de dos investigados por el narcotúnel y la UCO

hace 2 horas

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023