El ensayo del Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de los Remedios de Ceuta ha derivado en un cruce de versiones entre la cofradía y la Ciudad, tras la polémica generada por la supuesta prohibición de utilizar música durante el recorrido por la vía pública.
Lo que en un primer momento fue interpretado como una medida tajante por la Policía Local ha sido posteriormente matizado por el Ejecutivo local.
Desde la hermandad se trasladó que, minutos antes de iniciar el ensayo, la Policía Local comunicó la imposibilidad de usar acompañamiento musical, mostrando, según explicó el capataz, Juan Francisco Bautista Gil, una resolución expresa en un dispositivo móvil. La orden fue trasladada a la Junta de Gobierno y a la hermana mayor antes de salir del templo.
Sin embargo, la Ciudad ha aclarado que en ningún caso existe prohibición alguna sobre el uso de equipos o altavoces durante los ensayos, siempre que su utilización no interfiera en el descanso de los vecinos, dado que estos preparativos se desarrollan en horario nocturno.
Es decir, aquí ha habido una mala interpretación que ha tenido como única víctima a la ‘Buena Muerte’.
Una recomendación, no una prohibición
El Gobierno local subraya que la indicación realizada responde a la necesidad de cumplir con la ordenanza de ruido, cuyo objetivo es compatibilizar el normal desarrollo de la actividad cofrade con el derecho al descanso vecinal. Según la versión oficial, se trata de una recomendación y no de una prohibición formal.
La aclaración llega después de que desde la hermandad se calificara lo ocurrido como una medida “sin precedentes”, al entender que impedía un elemento que consideran fundamental para el desarrollo del ensayo. Para los responsables del paso, la música es clave para coordinar movimientos, levantás y paradas durante el trabajo de los costaleros.
La Ciudad insiste en que el uso de altavoces es posible, siempre que se evite cualquier interferencia acústica que pueda generar molestias en zonas residenciales, especialmente a las diez de la noche, franja habitual para este tipo de ensayos pero incluida dentro del periodo de mayor protección del descanso.
Compromiso con tradición y convivencia
Desde el Ejecutivo local se ha querido reafirmar el compromiso con las hermandades y cofradías, reconociendo que su labor y dedicación forman parte esencial de las tradiciones locales y de la preparación de la Semana Santa.
Al mismo tiempo, la Ciudad ha respaldado la actuación de la Policía Local, recordando que su función es velar por el cumplimiento de la normativa vigente y garantizar la convivencia entre actividades públicas y derechos ciudadanos.
Por último, se apela a la coordinación y al diálogo como vías para evitar malentendidos y asegurar que los próximos ensayos se desarrollen con normalidad, compatibilizando la tradición cofrade con el respeto al descanso vecinal y la normativa aplicable.







no se permite el acompañamiento musical
algo puntual y con fecha de inicio y final
pero si se permite las voces altas a horas que no son normales cualquier fin de semana del año
risas, gritos, musica y BOTELLONES
y con motos acelerando en vacio en cualquier parque o jardin del centro de la ciudad
eso si que no esta permitido y por el contrario no se le pone remedio
Una pregunta, la Ciudad "recomienda" no utilizar megafonía a toda pastilla desde algunos edificios religiosos en horas intempestivas?
Ayer puse el mismo comentario usando otras palabras pero fue censurado, me alegro de verlo publicado.
Ciertos estereotipos de algunas culturas no molestan o se niegan a quitarla, pero con el cristianismo a saco, ya sea a nivel exterminio o liquidando nuestras crencias por culpa de unos cuantos rojos, progres, comunistas y anti españoles
Buenas noches, soy Chico Pereña, capataz de Buena Muerte. Simplemente aclarar que los dos policías que intervinieron traían una orden EXPLÍCITA, que nos mostraron a los capataces a través de su móvil, PROHIBIENDO el uso de música durante el ensayo, sea cual fuere la hora, ( en ese momento eran las 22.20 horas aproximadamente). Así que lo siento, pero la ciudad miente.