La Ciudad Autónoma de Ceuta ha puesto en marcha el procedimiento para adjudicar el contrato mayor de mantenimiento y reparación de los centros dependientes del Área de Menores, un servicio considerado esencial para garantizar la seguridad, funcionalidad y condiciones adecuadas de las instalaciones.
El pliego técnico establece los criterios que regirán la contratación, detallando tanto el alcance de los trabajos como los recursos necesarios para su ejecución. Este contrato incluye también el mantenimiento de los equipos de extinción de incendios, una de las áreas más sensibles por su vinculación directa con la protección de usuarios y trabajadores.
El documento especifica que el servicio deberá abarcar tanto las intervenciones de mantenimiento preventivo como las reparaciones de cualquier índole que se requieran en los edificios. De forma expresa, se señala que los trabajos alcanzarán tanto las zonas interiores (edificios, pabellones, gimnasios o anexos) como las áreas exteriores, que incluyen porches, accesos, jardines, pistas deportivas y patios, entre otros elementos. Solo quedan excluidos los bienes muebles y los elementos meramente decorativos.
Además, el pliego deja claro que el mantenimiento se extenderá automáticamente a cualquier ampliación o mejora que se realice en los centros durante la vigencia del contrato. Este punto cobra especial relevancia ante la necesidad constante de adaptar los recursos a las exigencias de un servicio en crecimiento, debido a la presión demográfica y social que afronta Ceuta en materia de protección de menores.
Los centros incluidos en el contrato
El contrato comprenderá todas las instalaciones dependientes del Área de Menores, que suman un total de seis centros repartidos por diferentes zonas de la ciudad. Entre ellos se encuentran el Centro San Ildefonso, situado en Príncipe Alfonso; el Centro de Realojo Temporal para Colectivos Vulnerables, ubicado en la Avenida Capitán Claudio Vázquez; y el Centro de Protección de Menores Mediterráneo, en la barriada La Libertad. Estos centros atienden a población especialmente sensible, por lo que requieren un nivel óptimo de mantenimiento estructural y funcional.
La relación continúa con espacios de especial relevancia social, entre los que destaca el Centro de Internamiento de Menores Infractores Punta Blanca, situado en la carretera Benzú–Calamocarro, una instalación que exige condiciones estrictas de seguridad y funcionamiento. También se incluyen el Equipo de Medio Abierto de la Avenida Santos Vilela y el Equipo Técnico de Protección de Menores, ubicado en la confluencia entre las calles Salud Tejero y Dueñas.
La presencia de estos seis centros subraya el carácter integral del contrato, que deberá garantizar el buen estado de espacios con usos muy distintos: desde instalaciones residenciales hasta oficinas técnicas, pasando por centros de internamiento o áreas deportivas. Todos ellos comparten la necesidad de mantener operativos sistemas de saneamiento, electricidad, fontanería, gas, climatización y protección contra incendios, entre otros.
Duración, presupuesto y alcance económico
El pliego establece que la duración inicial del contrato será de un año, aunque contempla la posibilidad de una prórroga por otro año más. No obstante, también prevé que el contrato pueda darse por concluido antes de tiempo si se agota la partida presupuestaria asignada, una cláusula habitual en contratos de mantenimiento de elevada intensidad operativa.
El presupuesto base de licitación asciende a 181.818,20 euros, cantidad que engloba tanto las actuaciones ordinarias como las tareas preventivas y las intervenciones técnicas previstas. Este importe representa la valoración económica del servicio necesario para asegurar que todos los centros dependientes continúen operando con niveles adecuados de seguridad, higiene y funcionalidad.
Esta cuantía refleja la complejidad de un contrato que no se limita a reparaciones puntuales, sino que requiere una vigilancia constante y actuaciones recurrentes, especialmente en materia de instalaciones mecánicas, eléctricas, hidráulicas y de climatización, así como en elementos estructurales y de saneamiento.
Exigencias y obligaciones del adjudicatario
El pliego detalla un conjunto de obligaciones estrictas para la empresa adjudicataria, que deberá ejecutar el servicio con un nivel técnico acorde a la normativa vigente. Se entiende por mantenimiento el conjunto de operaciones y cuidados necesarios para garantizar que los edificios funcionen correctamente y cumplan la función para la que fueron diseñados. Esto implica una supervisión continua y la aplicación de procedimientos preventivos.
Cuando el mantenimiento requiera la participación de empresas especializadas (por exigencia legal, reglamentaria o técnica) el adjudicatario tendrá la obligación de gestionarlo y dejar constancia documental de cada actuación. Esta medida garantiza que todos los trabajos vinculados a instalaciones sensibles, como gas o contra incendios, se ejecuten con las acreditaciones exigidas.
Asimismo, la empresa deberá informar de inmediato sobre cualquier sistema o equipo que no se ajuste a la normativa vigente, de forma que las acciones de mantenimiento no se realicen en condiciones de riesgo o ilegalidad. En tales casos, el contrato permitirá sustituir las operaciones previstas por otras que aseguren la funcionalidad del sistema, acompañadas de un presupuesto de corrección o reforma.
Normativa, permisos y gestión de residuos

Las actuaciones deberán desarrollarse siguiendo al detalle toda la normativa técnica y legal, así como con el personal cualificado que la naturaleza de cada trabajo requiera. El adjudicatario también será responsable de tramitar los permisos y autorizaciones necesarios antes de iniciar cualquier intervención que así lo exija la legislación.
Uno de los apartados más relevantes es la obligación de la empresa de retirar todos los escombros y residuos, incluidos los residuos peligrosos, generados durante las intervenciones. Esta retirada deberá hacerse a través de empresas gestoras autorizadas y siempre con los certificados oficiales que acrediten la correcta entrega y tratamiento de los restos.
El documento limita, además, el tipo de trabajos que pueden ejecutarse sin supervisión, estableciendo que todas las labores deberán ajustarse a los protocolos exigidos para instalaciones como calderas, motores eléctricos, bombas de agua, climatización, gas o saneamientos, entre otros muchos elementos presentes en los centros.
Mantenimiento preventivo y revisión continua
El apartado dedicado al mantenimiento preventivo es uno de los más extensos y detallados del pliego. Su objetivo principal es asegurar la conservación y el funcionamiento óptimo de todos los elementos constructivos e instalaciones técnicas de los centros. Estas tareas incluyen inspecciones periódicas, limpieza especializada y revisión de equipos clave.
Las actuaciones preventivas abarcan trabajos como la limpieza de cubiertas, canalones, bajantes y sumideros, especialmente en zonas donde se acumulan restos orgánicos e inorgánicos. También se supervisará la red de saneamiento, tanto vertical como horizontal, para evitar filtraciones, atascos o daños estructurales. El pliego menciona expresamente la retirada de nidos y restos de aves, una incidencia frecuente en los edificios de gran altura.
Otro bloque importante es el mantenimiento de las instalaciones de gas, desde la sustitución de gomas caducadas hasta la revisión de válvulas, reguladores o bridas oxidadas. Se suma a ello el control exhaustivo de los sistemas de seguridad contra incendios, que incluye puertas de emergencia, alarmas, extintores, mangueras, grupos de presión y depósitos.
Revisiones técnicas y actuaciones sobre maquinaria
El mantenimiento preventivo integra también la revisión de grupos elevadores de presión, válvulas, grifos, calderines, termos eléctricos, placas solares, acumuladores de agua caliente sanitaria, calderas y sistemas similares. El objetivo es evitar averías graves y mejorar la eficiencia energética y funcional de las instalaciones.
La empresa adjudicataria deberá controlar asimismo los motores eléctricos destinados al accionamiento de puertas, cancelas y persianas metálicas, revisando su limpieza, engrase y funcionamiento mecánico y electrónico. El pliego obliga a alertar de cualquier deterioro que pueda derivar en una avería mayor.
Finalmente, se da un papel prioritario al mantenimiento de los equipos de aire acondicionado y bombas de calor, tanto en sus unidades interiores como exteriores. Las actuaciones incluyen recargas de gas, sustitución de piezas, revisión de manguitos y controles de rendimiento. Cada operación deberá documentarse mediante una lista de chequeo y un informe sobre posibles incidencias.
Inspecciones regulares y comunicación de averías
El adjudicatario estará obligado a realizar visitas periódicas de inspección sin necesidad de recibir órdenes específicas, ejecutando directamente todas las labores de mantenimiento legal y preventivo que resulten necesarias. Estas visitas deberán tener la frecuencia adecuada para garantizar que no se produzcan fallos que afecten a la operatividad de los centros.
Cuando la empresa detecte una avería o incidencia, estará obligada a comunicarla por escrito al responsable del contrato designado por la Ciudad Autónoma. Esta comunicación deberá incluir una memoria fotográfica y un presupuesto detallado, un procedimiento que permitirá agilizar la autorización de las reparaciones.
Con este pliego, la Ciudad Autónoma de Ceuta busca garantizar que todos los centros del Área de Menores funcionen en condiciones óptimas, cumplan con la legislación vigente y ofrezcan un entorno seguro y adecuado para los menores atendidos y los profesionales que trabajan en ellos.







Y hay sitios públicos que no funcionan los ascensores,está gente nos sale cara.