La ciudad autónoma vivió ayer con la emoción que merecía la salida extraordinaria de su Santuario que Santa María de África protagonizó con motivo del 75 aniversario de su Coronación Canónica, otro momento para reconocer su carácter como Patrona de todos los ceutíes con independencia de cómo se llamen o cómo recen.
La Virgen de África es otro de los elementos que unen a los caballas gracias a la diversidad que enriquece a la ciudad y solamente algunos se empeñan en negar para intentar sacar rédito electoral al otro lado del estrecho a costa de negar la realidad de Ceuta.
Todos los ceutíes deben cuidar y reivindicar como propias este tipo de tradiciones, como San Antonio, pero también la Pascua del Sacrificio o el final de Ramadán, ya reconocidas como festivos laborales en el calendario anual, porque no pertenecen a ninguna comunidad religiosa o cultural, sino al conjunto de los caballas. Los gestos realizados hace años por representantes públicos de confesión musulmana como Mohamed Ali en las festividades más señaladas para la comunidad cristiana deberían tener correspondencia por parte de todos en la asistencia a los actos no solo de la comunidad islámica, sino también de la comunidad hindú o judía. La visualización de esa unidad también es importante para rechazar los intentos de fracturar a la sociedad caballa negando la españolidad a una parte de la misma. Está bien que todos los demás agentes institucionales se desmarquen de esas posiciones, pero también deben demostrar con su presencia esa convicción al margen de cálculos electorales.







Me parece a mi que no vieron la procesion. Ausencias significativas , pero si, si estaba la señora Chandiramani.