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Cuando llegó el actual jefe superior había 600 policías y con las jubilaciones previstas se quedarán en unos 400 aproximadamente
La Jefatura Superior de Policía de Ceuta puede contar a finales del año 2017 con unos 400 agentes, unos 200 menos que hace dos años y medio, a la llegada de Alfonso María Sánchez como máximo responsable del Cuerpo Nacional de Policía en nuestra ciudad.
Lo cierto es que la situación es verdaderamente desesperante, como ya han anunciado los propios sindicatos en distintos comunicados enviados a los medios de comunicación, pero también los responsables policiales también se están llevando las manos a la cabeza porque desconocen como podrán seguir atendiendo las distintas competencias que tienen asignadas como garantes de la seguridad ciudadana en Ceuta, cuando ahora mismo ya tienen verdadera dificultades.
Hace casi un mes, el responsable del SUP en Ceuta, Jesús González Miaja, situaba en unos 520 agentes los componentes de la plantilla y además explicaba que el catálogo de puestos de trabajo, que no reconoce las especificidades de Ceuta, nada más que estaba cubierto aproximadamente en un 85%. Cuatro semanas después la situación todavía es más dramática: el catálogo de puestos de trabajo en su cubrimiento ha bajado hasta un 81%, mientras que el número de agentes se encuentra ya por debajo de los 500, en unos 480 más o menos.
Sin embargo, fuentes consultadas por esta redacción apuntan a que antes de finales de año todavía habrá unas 15 jubilaciones y que se cumple una de las máximas que siempre se ha mantenido sobre que la plantilla de la Jefatura Superior de Policía de nuestra ciudad tenía una media muy alta.
Pero es que a lo largo del año 2017 resulta que continuarán jubilándose un gran número de policías, de todas las escalas, que se sitúa entre 40 0 50 integrantes del Cuerpo Nacional de Policía.
¿Qué se podrá hacer ante un panorama tan desolador? La verdad es que el pesimismo inunda a todos los sectores del Cuerpo Nacional de Policía, porque la situación es muy parecida en toda España y no hay agentes en ningún sitio.
De todas formas, hay quien apunta a que el Gobierno de la Nación no tendrá más remedio que tomar algún tipo de decisión y por ello se espera alguna reacción por parte del nuevo director general de la Policía. Al menos, se cree que si no hay agentes no quedará más remedio que habilitar presupuestos especiales para abonar horas extraordinarias a los agentes que quisieran apuntarse.
Algo parecido a lo que ha hecho la Ciudad Autónoma para que haya más vigilancia durante los fines de semana y que tendrá un coste de unos veinte mil euros mensuales.
Habrá que incrementar el número de los agentes
A pesar de la dificultad añadida de un menor número de agentes, se entiende que alguna solución se debe adoptar. Una sangría que parece no tener fin, porque es imposible encontrar no sólo un freno porque las jubilaciones son imparables, sino porque no hay alternativa. Lo que se espera por parte de los sindicatos es que el Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de la Policía, no tenga la misma ‘cara’ que en el último año, donde para la provisión de puestos de trabajo nada más que había ofertado un sola plaza para Ceuta. Entienden que, al final, no tendrán más remedio que poner encima de la mesa el intentar cubrir por lo menos quince o veinte vacantes para intentar acallar tantas críticas. De todas maneras, tampoco sería una solución más que suficiente.
El número de agentes descendido hasta los 400 no es solamente el único conflicto con el que se encontrarán los jefes policiales, sino con el añadido de que los turnos de descanso ahora se incrementarán porque los policías harán menos horas de las que tenían estipuladas en estos momentos concretos.






