Un nuevo golpe de la Administración del Estado a la financiación de la Ciudad Autónoma de Ceuta. En los Presupuestos Generales del Estado figurarán para el próximo año una rebaja de casi seis millones de euros en el concepto de las transferencias que se realizan dentro de la financiación autonómicas.
Por un lado, habrá un recorte de casi cuatro millones de euros en el apartado del Fondo de Compensación Interterritorial. La reducción es del treinta y ocho por ciento y pasará de algo más de nueve millones y medio de euros a cinco millones y medio aproximadamente.
Precisamente, la semana pasada altos cargos del Ministerio de Economía y Hacienda se pusieron en contacto con el Gobierno autonómico para transmitirles esta rebaja, que en el caso de la Ciudad de Melilla es de un cuarenta y cuatro por ciento, lo que ha levantado también suspicacias por parte del presidente del ejecutivo de esa ciudad, Juan José Imbroda.
Fondo de Suficiencia
Pero no se queda ahí la cosa, sino que del Fondo de Suficiencia, uno de los dos que se crearon en el nuevo sistema de financiación autonómica que se negoció durante más de un año, la reducción estará entre un millón y medio y un millón ochocientos mil euros, según los cálculos que han sido efectuados por parte de la Consejería de Hacienda.
En este último caso, como el dinero que se percibe va en función de los Ingresos Tributarios del Estado (ITE) y los mismos han efectuado una caída en el último año, por lógica también se percibe menos dinero.
En el caso de los cuatro millones de euros del Fondo de Compensación Interterritorial, el montante global que se percibe por parte del Estado durante este último año se ha dedicado una parte a las obras del Príncipe Alfonso y, por otro a la pista de atletismo.
Los gastos se han calculado en función de unos planes plurianuales, no en vano, son infraestructuras que se tardará varios ejercicios en terminar.
Ahora, que se están redactando los presupuestos generales de la Ciudad Autónoma para el año que viene, en el apartado concreto de estas dos obras, no quedará más remedio que reajustar la inversión prevista para el año que viene y repartirlo entre las próximas anualidades.
Una nueva rebaja, de la que ya se han producido varias, desde que comenzó la crisis económica.






