En julio llegaban 40 nuevos policías nacionales a Ceuta desde distintos lugares de España para iniciar su etapa formativa en prácticas en nuestra ciudad. Este miércoles, conocimos a cuatro de ellos procedentes de Alicante, Sevilla y Castellón que dejan claro por qué eligieron Ceuta como destino.
Nuestra ciudad, además de las características favorables en clima y vistas de calidad, abarca un abanico inmenso de posibilidades para ejercer en la Policía Nacional dado su carácter de zona fronteriza y las profesionales operaciones policiales que se llevan a cabo; además de contar con una Jefatura Superior que ofrece un sinfín de áreas de aprendizaje para estos alumnos.
Un destino exquisito
Por ello y avalada por las reseñas positivas que se transmiten de boca en boca por quienes ya cuentan con experiencia en la ciudad, se ha convertido en un destino exquisito para alumnos en prácticas de la Policía Nacional que demandan Ceuta desde numerosos puntos de la península.
En torno a las diez de la mañana nos encontrábamos con cuatro de ellos: Sandra López, procedente de Castellón; Borja Ferrón, desde Sevilla; Noelia González, originaria de Alicante; y el sevillano Ernesto Pérez.

¿Por qué elegir Ceuta?
Sandra López se animó a comenzar el coloquio, convencida, sonriente y con ganas, porque ella, en Ceuta, está encantada. Lo tuvo claro desde el principio, las primeras andaduras de su camino profesional comenzarían en nuestra ciudad. “Ceuta es la eterna desconocida y quería experimentarla. Ahora, estoy muy contenta de haberla escogido como destino”, aseguró.
A continuación, Borja Ferrón, con actitud firme, habló de las ventajas de venir a Ceuta: “la comisaría de Ceuta es una Jefatura Superior y se pueden desempeñar todas las especialidades de la policía. Además, compañeros de otros años me dijeron que es un buen destino por el ambiente de trabajo dentro de aquí, de la comisaría”, siguió.
Compañerismo
Por su parte, Noelia González, con disposición y ganas, asumió que ya anteriormente le “habían hablado muy bien de Ceuta” y a través de contactos del gremio aquí consolidados reforzó su decisión, por “el compañerismo y los buenos equipos que se forman entre compañeros”, además de ser una ciudad muy acogedora.
Para finalizar, Ernesto Pérez, a pesar de no tener muy claro en su tramo inicial de academia cuál sería su destino, una vez en ese punto, escuchó “muy buenas opiniones sobre Ceuta” y estando ubicada geográficamente cerca de Sevilla y presentando unas “circunstancias especiales que no tiene el resto del territorio nacional” se decidió y aquí está.

Un amplio abanico de oportunidades
Y es que, Ceuta ofrece un escenario muy amplio de oportunidades para nutrirse de las labores propias de un policía nacional “porque puedes desarrollarte en diferentes actividades que quizás en otros sitios más pequeños no podrías hacerlo. Como en una ciudad más pequeña, allí, quizás, esté más limitado el aprendizaje”, decía Borja.
Ernesto, continuando lo aportado por su compañero, hizo hincapié en que Ceuta “tiene las circunstancias excepcionales al ser una ciudad fronteriza”, pero además, también tiene mar, “que es algo que siempre he querido, vivir en una ciudad con playa”. Y es que, ya que se tiene que trabajar, qué mejor que hacerlo en un lugar espectacular y con playa.
Una ciudad fronteriza
A Ernesto le siguió Noelia, quien continuó dictando esa amplia lista de oportunidades que ofrece Ceuta a los alumnos en prácticas de la Policía Nacional.
Porque lejos de reducir su aprendizaje al patrullaje, como bien dice esta alumna, se toca en profundidad “todo el tema de extranjería, la reseña dactilar en Policía Científica, pues es un ámbito también que podemos explorar; el tema de frontera es algo que, a lo mejor, en península no pueden conocerlo, etc”.
La seguridad ciudadana gana con creces
Pero, si hay algo en lo que todos estos alumnos en prácticas han coincidido es en que en el tiempo que llevan en la ciudad, la seguridad ciudadana es el área que más despierta más su atención y en la que pueden desarrollar esas labores que siempre han observado desde fuera.
“El paso por los Zetas para mí ha sido bastante nutritivo para mi formación: patrullaje, trato con los ciudadanos”, decía Borja.
“Cada uno te aporta su punto de vista, sus situaciones. Vas absorbiendo y quedándote con lo que los compañeros te van diciendo y contando. Entonces, aquí se trata de esto, de aprender, de reciclarte, ir formándote y sumar siempre”, continuaba Noelia.
Finalmente, el trabajo de calle, ver realmente lo que es el trabajo policial en acción, fuera de las oficinas, es aquello que todos estos policías tienen en alta estima.
Un día normal con los Zetas
Dejando a un lado las preferencias de cada uno, que parecen ser iguales para todos, es conveniente conocer cómo es el día a día de un alumno destinado a nutrirse de los aprendizajes que ofrecen los Zetas, su área favorita.
“Me levanto, me preparo y voy a mi turno. Entonces, quedamos a la espera de cualquier requerimiento de la ciudadanía, de cualquier llamada que nos entre. Acudimos a la intervención. Intentamos resolver de la mejor manera que podemos la situación; y finalizamos realizando un parte de intervención”, resumía Sandra con soltura.
Ceuta está para disfrutarla
Pero, los alumnos no solo vienen a trabar, pues la ciudad también ofrece unos planes de ocio y unas vistas que nada tienen que envidiar a otros lugares, entre ellos, sus playas, su gente, el clima, su ambiente.
Poder cruzar a otro país a pie también es todo un atractivo para los nuevos ingresos de la Policía Nacional en prácticas, pues además del trabajo, también se valoran otros aspectos: la vida fuera de las responsabilidades y las oportunidades de disfrute del lugar de destino.
Y, por lo que demuestran estos alumnos en formación, Ceuta reúne muchos de estos requisitos.
Con todo esto que nos han contado, ¿será que es Ceuta un lugar idóneo para aprender dentro de la Policía Nacional? “Sí, por supuesto, claro que sí”, concluía Noelia González convencida y con una gran sonrisa”, apoyada por todos sus compañeros.





