Bajo la brisa matutina del muelle España, un reguero de turistas ha dejado atrás por unas horas el crucero Borealis. Mapa en mano y con los ojos bien abiertos, han avanzado rápido por la zona de atraque para adentrarse en Ceuta.
Ataviados con ropa cómoda o de deporte, muchos han abandonado el buque en dirección a la avenida Cañonero Dato. Otros han regresado, aunque pocos. Esta vez, a diferencia de otras embarcaciones, se han visto viajeros de todas las edades, desde ancianos a más jóvenes.
A pie o en silla de ruedas, se han aventurado a explorar el nuevo destino tras su paso por Cartagena. Les ha esperado una jornada entera para hacer planes. El navío está hasta las diez de la noche en reposo antes de su partida en dirección a Cádiz.
Nacionalidades
El grueso de nacionalidades que han dibujado los visitantes pertenece a países europeos o a los Estados Unidos. Es uno de los cruceros de mayor capacidad que ha elegido la ciudad como parada.
Alberga en su interior 1.200 pasajeros, personas a las que acompañan en torno a 600 tripulantes. Estos empleados son los que se han asegurado de hacer su estancia por mar más cómoda.
El stand del Museo del Mar ha estado presente en el recinto. Les han dado la bienvenida. Algún que otro curioso se ha acercado a observar los restos óseos sobre la mesa. Gracias a ellos les han enseñado cómo es la vida marina y qué animales habitan el litoral local.
Última escala
El Borealis, que forma parte de la flota de Fred Olsen Cruise Lines, es el último en hacer escala en el puerto. La institución cierra su agenda de cruceros este jueves tras un año intenso de trabajo y de llegadas de nuevas navieras.
No es un desconocido. El barco ha sido visto en ocasiones anteriores por tierras ceutíes. La Autoridad Portuaria ha calificado este hecho como una muestra de que “la compañía tiene interés en el destino y en la operativa portuaria, que es ágil, segura y cómoda”.
Ha destacado que los turistas tienen la oportunidad “de compartir sus impresiones cuando vuelvan a sus países de origen. Se trata, entre otros aspectos, de hacer que el nombre de Ceuta suene en positivo en todos los rincones del mundo”.
Historias
Susan y Barry han compartido su experiencia tras un paseo por las calles. La pareja, procedente de Kent, una población al sur de Reino Unido, se ha estrenado en esta clase de viajes. Ha sido también la primera vez que han pisado el norte de África.
Hasta ahora no han sabido nada de la existencia de la ciudad. Les ha generado buenas impresiones. Han sido de los más madrugadores. Han aprovechado su salida para beber café, ver museos y algunos de los puntos emblemáticos del mapa urbano.
“Es interesante estar aquí. Escogimos el viaje a finales de año porque es una fecha más tranquila, pero es cierto quizá está todo demasiado silencioso. El crucero está bien. El personal es muy agradable, la comida es buena y la ruta es interesante”, ha explicado ella.
Una mente curiosa
Margaret ha ido en compañía de su esposo. También ha pisado por primera vez suelo ceutí. De hecho, se ha sorprendido al saber de su existencia. Originaria del Reino Unido, ha mostrado su lado más avispado y sediento de información.
A la mujer le ha sorprendido el operativo de policías desplegado ante la visita de Pedro Sánchez. Ha preguntado el por qué y ante la respuesta, ha cobrado sentido para ella. No es la única cuestión que ha formulado. Ha querido saber dónde está el casco antiguo y cuál es la parte más histórica de la población autónoma.
“No sabía nada de Ceuta. He ido a Gibraltar en muchas ocasiones, pero ni si quiera conocía que España también estaba cerca de Marruecos”, ha expresado. Ha admitido que la visita ha estado bien, pero que le ha faltado una orientación.
“Debería haber elegido un tour para tener un guía que cuente cuál es la historia de la ciudad. La próxima vez lo haré”, ha afirmado.





