La AD Ceuta femenino tenía otro reto en forma de nuevo partido como locales. El equipo de Anto recibía al STV Roldán en el Guillermo Molina.
El técnico madrileño apostó por Tamara Falconi en portería y Mailén Romero, Su Reis, Claudia Navas y Nathalia Pozo.
Comienzo con gol en contra
Mal comenzó el choque para las caballas. En la primera jugada con más peligro por parte de las rivales, encontraron el primero.
Una combinación de las que iban de negro acabó con una definición que se colaba entre las piernas de Tamara Falconi. 0-1 para el equipo del municipio de Torre Pacheco.
El Ceuta quería tener el balón mientras las de Murcia querían defenderse con él. Sufrían las caballas para desarbolar la presión visitante y trazar jugadas.
Durante los siguientes minutos, las de Anto Fernández forzaron la máquina y tuvieron varias ocasiones que no se cristalizaban en tantos. Varias se quedaban al último toque o las repelía la portera.
Más goles visitantes
El Roldán estaba perdiendo fuelle ofensivo, pero no le importó lo más mínimo cuando canjearon una falta cerca de puerta. Un derechazo potente a la escuadra ponía un 0-2 que desvirtuaba lo visto sobre la cancha.
Mientras el Ceuta trató de recomponerse, el equipo rival encontró gol en otra jugada aislada. Un córner rematado a bocajarro fulminó una primera parte injusta en el resultado pero nada le quitaba la realidad.
La segunda parte
La segunda mitad del encuentro comenzó con un plan claro, marcar cuanto antes para meterse en el partido. Varias ocasiones que no se materializaban metían ansiedad en el cuerpo de las caballa.
Para más inri, en una jugada combinada, el Roldán halló el premio por cuarta vez. El choque se ponía muy cuesta arriba para las de Anto.
Gol del Ceuta
El equipo de Anto no bajó los brazos y encontró premio en una jugada. Mailén Romero, en una incansable presión, recuperó un buen balón que dejó a Julia Forsiuk para que marcara a placer.
Ahí el Ceuta empezó a atacar aumentando los efectivos y haciendo uso de la portera-jugadora. El Roldán defendía con fuerza y garras.
Las caballas no tenían portera, y eso hizo que recibieran dos goles extras. Sin portera entraron dos tantos que hacen una función más decorativa y anecdótica que mostrar una realidad del encuentro, en el que el Roldán fue mejor, pero no como para un 1-6.
En resumen, un mal partido del Ceuta femenino que sirve de reflexión y aprendizaje en el parón que se avecina en esta semana.






