Las últimas semanas la Agencia Española de Medicamentos ha anunciado el desabastecimiento de varios fármacos. El último en unirse a esta lista a nivel nacional, un preparado indicado para el TDAH, sufre problemas de suministro en Ceuta.
A pesar de sufrir incidencias, logra esquivar la escasez de algunos productos de necesidad. Un ejemplo de ello es el Citalopram que, a diferencia del resto del territorio, puede dispensarse sin traba alguna en la red de locales disponible.
Aunque los pacientes diagnosticados con depresión que requieran de esta receta pueden ir a su farmacia y adquirirla sin problema, la autonomía no consigue librarse de todos los estragos que repercuten al país. Cuatro artículos no están en las estanterías de los establecimientos, según apuntan a El Faro fuentes consultadas.
Atomoxetina
El que sí que no está a mano de los farmacéuticos es la Atomoxetina, indicado para personas con trastorno del déficit de atención. La AEMPS advierte que, en términos generales, hasta el 15 enero de 2026 no se reestablece su provisión.
El ente indica se puede recurrir a Atamax como alternativa, un fármaco que contiene el mismo principio activo. Otro que normalmente se prescribe para abordar el TDAH en el área sanitaria ceutí es Concerta.
Existen opciones para pailar este bache. Sin embargo, no basta con ir a una botica y pedir otro similar. Es preciso pedir cita con el médico y solicitar un cambio para continuar con el tratamiento. El profesional es el que tiene que evaluar si es viable en base a cada caso.
Infecciones y epilepsia
El gel oral Daktarin, Benzetazil y Lyrica también son de los más difíciles de obtener. Los dos primeros sirven para abordar infecciones y, el tercero, tiene tres usos principales, en concreto, para asistir casos de epilepsia, ansiedad y de dolor crónico neuropático, un malestar producto de una lesión con efectos en el sistema nervioso.
El primero de los citados está indicado para curar la candidiasis bucofaríngea y del tubo digestivo. La ausencia de su aprovisionamiento en los establecimientos nacionales fue notificada por el organismo público el nueve de junio.
El ente advierte que no hay aún no está prevista una fecha para la restauración del fármaco. Asimismo, ante la prolongada espera, ofrece una alternativa. El doctor puede recetar otros tratamientos comercializados e incluso puede solicitarlo “como medicamento extranjero”.
El regreso de Lyrica a las farmacias de Ceuta tendrá que esperar, al menos, al 28 de febrero de 2026. La agencia expone que, en este caso, se pueden emplear otros con el mismo principio activo.
Fuera de la lista
El único que permanece fuera del tablón de avisos de la agencia es el Benzetacil. El preparado tiene como base un antibiótico utilizado para paliar numerosas afecciones. Contiene bencilpenicilina benzatina, un compuesto que sirve para erradicar infecciones provocadas por gérmenes.
La lista de enfermedades que abarca incluye desde la faringitis o la amigdalitis hasta otras menos comunes como las tropicales causadas por bacterias Treponema. Se usa también en pacientes diagnosticados con Erisipela, así como en aquellos con sífilis primaria y secundaria.
Se puede aplicar a modo de prevención para personas con fiebre reumática, erisipela o con Glomerulonefritis post-estreptocócica, una manifestación específica de la inflamación renal.
China tras la escasez
Los medicamentos citados previamente son solo algunos de los que España carece. Otros avisos nacionales recientes emitidos por la agencia ciernen a fármacos antinflamatorios y a la vacuna para la gripe. Los preparados prescritos para abordar las arritmias y el colesterol también sufren problemas de suministro.
Son cuantiosos los que están dentro de la lista de agotados. El portal de noticias Euro News concreta aún más la cifra y apunta a más de 1.100 productos. El mismo medio, de hecho, especifica cuáles son las razones que han empujado a esta situación.
“Detrás se esconde un factor estructural: la fuerte dependencia de China en la producción de componentes”, detallan. La AEMPS indica en su web oficial que frecuentemente esta circunstancia se da cuando se producen fallos en la fabricación o en la distribución.






