El sistema educativo de Ceuta atiende a 870 alumnos con necesidades educativas especiales escolarizados en enseñanzas ordinarias, según los últimos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Las cifras oficiales muestran igualmente que la atención a estas personas recae mayoritariamente sobre el sistema público de enseñanza, que escolariza a casi nueve de cada diez de estos estudiantes. Revela además una concentración de casos en determinadas etapas educativas y perfiles de necesidad.
El análisis por niveles marca una pauta en la ciudad similar a otros territorios, como es que la Educación Primaria concentra el mayor número de casos, con 328 alumnos, lo que supone cerca del 37,7% del total. Esta etapa es clave en la detección y desarrollo de competencias básicas. Le siguen la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), con 215 estudiantes (24,7%), y la Educación Infantil, con 170 alumnos (19,5%). Este último dato confirma la importancia del diagnóstico temprano.
Sin embargo, las etapas postobligatorias presentan cifras más bajas en la ciudad. El Bachillerato cuenta con solo 18 alumnos, mientras que la Formación Profesional Básica registra 35 estudiantes. En Grado Medio hay 32 casos, y en Grado Superior, 18. Además, se contabilizan 12 matriculados en otros programas formativos ordinarios y 42 en programas formativos de educación especial.
Un descenso acusado en la continuidad educativa
La evolución de los datos a lo largo del itinerario educativo da a conocer que en Ceuta se produce una pérdida progresiva de alumnado con necesidades educativas especiales en las etapas superiores. La diferencia entre los 328 alumnos en Primaria y los 18 en Bachillerato apuntan a una caída significativa que va más allá de factores meramente demográficos, ya sea por limitaciones en los recursos, falta de adaptación de los itinerarios o abandono educativo temprano. La Formación Profesional aparece como una alternativa parcial, pero insuficiente para compensar el descenso numérico.
Aunque el desglose por tipo de discapacidad mantiene patrones similares a los observados en otras comunidades, el sistema educativo de la ciudad también está marcado por la alta presencia de alumnado con trastornos del desarrollo y del aprendizaje, especialmente aquellos que requieren apoyos continuados. Estos perfiles son los que condicionan la organización de los centros y los recursos que precisan, desde especialistas en pedagogía terapéutica hasta profesionales de audición y lenguaje, además de personal de apoyo.
Otro aspecto que se aprecia en el informe que ha dado a conocer el departamento que dirige Milagros Tolón es que la escuela pública asume el grueso de la escolarización de este alumnado, que por regla general concentra más recursos y responsabilidades en este ámbito de la enseñanza. Así, el 83% de los estudiantes están matriculados en centros sostenidos con fondos de la Administración. Un rasgo estructural más es la mayor presencia de varones entre el alumnado con necesidades educativas especiales, ya que suponen el 69% del total.
Discapacidad intelectual y TEA
En cuanto al tipo de necesidad, el sistema educativo de Ceuta está condicionado por dos grandes grupos. La discapacidad intelectual es el grupo con más alumnos asignados (484), o lo que es lo mismo, el 55,6% del total. Los trastornos del espectro autista (TEA) representan el 27,5% y 240 situaciones. Entre ambos concentran más de ocho de cada diez alumnos lo que condiciona la planificación de recursos, desde especialistas en pedagogía terapéutica hasta personal de apoyo y orientadores en los centros educativos.
A bastante distancia aparecen otras necesidades educativas especiales como la discapacidad motora (29 alumnos), los trastornos graves de conducta (19) o las dificultades de comunicación y lenguaje (45), que, aunque menos numerosas, requieren intervenciones específicas por parte de personal cualificado.
En el informe consultado por este periódico también aparece el epígrafe de pluridiscapacidad, al que están asignados Ceuta 21 estudiantes, además de 16 con necesidades auditivas, 16 visuales y 29 con discapacidad motora.
El apoyo educativo
Hasta aquí los números de quienes tienen necesidades educativas especiales, si bien la estadística recoge igualmente otros parámetros, como son los casos de estudiantes que precisan apoyo educativo por distintas circunstancias.
En este apartado, el global de alumnos en Ceuta que hacen uso de ese recurso asciende a 1.233, de los que un amplio número es por trastornos del aprendizaje (597), a los que se suman 255 que se encuadran en una situación de vulnerabilidad socioeducativa y 139 por trastornos leves y moderados del desarrollo del lenguaje y de la comunicación.
Igualmente, en los centros de enseñanzas de la ciudad se han anotado 50 situaciones de alumnado con altas capacidades, 60 con una integración tardía en el sistema educativo español, 15 casos de retraso madurativo y 113 en los que se ha apreciado trastornos de la atención.






