La lucha por los derechos y mejoras de las personas con discapacidad continúa tras años de reclamaciones. Esta vez desde Ceuta ellos han pedido que, en un futuro próximo, la inclusión deje de ser una “aspiración” para convertirse en “una realidad cotidiana”.
Varias entidades, bajo el ala del movimiento CERMI, han solicitado la continuidad de los logros obtenidos hasta la fecha y han recordado la importancia de la pertenencia de España a la Unión Europea.
Integrantes y usuarios de la asociación se han congregado en la Plaza de los Reyes para alzar la voz y dar un toque de atención a una sociedad que aún no se ha adaptado por completo a la situación de estos vecinos.
Mercedes Medina
La demanda no ha estado exenta de un sabor agridulce. Este tres de diciembre los presentes han echado de menos a Mercedes Medina, presidenta de CERMI. La ceutí, incansable defensora del colectivo, ha dejado una huella patente en todos los asistentes tras su muerte.
Esa emoción es la que los ha llevado a tratar de mantenerla presente en el evento con la lectura de una carta. Tras el texto, han soltado al cielo 61 globos, un número que no ha sido elegido por azar. La cifra refleja la edad con la que ella partió de la tierra.
“No voy a leer estas palabras porque no puedo. Bastantes lágrimas he derramado intentando plasmar en unas líneas lo que ha significado ella para mí y para todas las personas relacionadas con el mundo de la discapacidad”, ha expresado María del Carmen Rosino, vicepresidenta de CERMI.
“Te lo debo, amiga”
La responsable del ente ha prestado su voz a María Luisa Ávila, que ha sido la autora de las palabras leídas durante el acto. “Te lo debo amiga, o, mejor dicho, hermana, aunque no lo fueras de sangre, pero sí de lo has sido de vivencias y sentimientos”, ha proseguido.
“Mercedes Medina supo hacer de su enfermedad una bandera para luchar contra la desigualdad y por los derechos sociales y laborales tanto de los vecinos con discapacidad como de sus familias”, ha narrado.
“Durante todos los años que hemos compartido, he vivido como su cuerpo se iba deteriorando, aunque no su espíritu de lucha”, ha detallado. “En los últimos tiempos, cuando el dolor era insoportable y brotaban las lágrimas de sus ojos, la impotencia se apoderaba de mí por no poder paliar ese sufrimiento”, ha admitido.
Después de sellar las líneas de su carta, han elevado al cielo los 61 globos dedicados a esta ceutí tan querida que consiguió hacer visibles a quienes no contaban con su propio altavoz público en la ciudad.
Manifiesto
Antes de rendir homenaje a Medina, los integrantes de las diferentes entidades que se reúnen en CERMI han dado a conocer sus reclamaciones por el Día internacional del colectivo.
El motivo que le ha llevado a escoger al organismo como tema central de su lectura son los cuarenta años de España dentro del mismo. “El texto recuerda las cuatro décadas. Se cumplen el uno de enero de 2026”, ha relatado María Luisa Ávila, secretaria de la corporación.
“Esta adhesión es de relevancia para la inclusión y el bienestar tanto de las personas con discapacidad como de sus familias”, ha asegurado. “En estos tiempos críticos en los que la dimensión social de la Unión Europea corre el riesgo de no afianzarse y de debilitarse, desde el movimiento social articulado en torno a CERMI, se proclama un principio irrenunciable”, han trasladado.
Derechos
“La Unión Europea debe ser siempre sinónimo de derechos para toda la ciudadanía, porque sin lo social no existe ni el continente ni su modelo de vida. La pertenencia a la institución ha sido un motor de progreso para el país”, ha matizado.
“Sin embargo, se enfrenta a una amenaza real de dilución, de brechas de desigualdad persistentes y de una regresión preocupante en el reconocimiento de derechos”, ha señalado.
“CERMI mira hacia la próxima década con la convicción de que Europa debe ser un espacio de pleno cumplimiento de los derechos humanos donde la inclusión no sea una aspiración, sino una realidad cotidiana, tangible y universal”, ha manifestado.
El stand y el escrito pronunciado este martes han sido un símbolo de cómo las personas con discapacidad miran hacia delante con la esperanza de vivir en una sociedad más accesible en la que dejar de sentirse diferentes.





