La implantación de la jornada de 35 horas semanales en el Ingesa ha abierto un nuevo frente de conflicto en la sanidad de Ceuta. Comisiones Obreras ha denunciado con contundencia que el proceso se está llevando a cabo “tarde, mal y sin garantías”, y advierte de que lo que debería suponer un avance histórico para los trabajadores y trabajadoras del sistema sanitario se está transformando, según su valoración, en un escenario de deterioro laboral.
El sindicato sostiene que la reducción de jornada, lejos de consolidarse como una mejora real, se está aplicando sin el refuerzo de personal necesario. En este sentido, CCOO subraya que la medida, tal y como se está ejecutando, supone “un engaño sin refuerzo de plantilla y con recorte de derechos”, ya que no se acompaña de un incremento de recursos humanos que compense la reducción de horas de trabajo.
En su análisis, la organización sindical recuerda que la jornada de 35 horas “no es una concesión del Ingesa”, sino una conquista lograda tras años de movilización y negociación. Sin embargo, advierte de que su puesta en marcha sin ampliación de plantillas implica mantener la misma carga asistencial sobre menos tiempo de trabajo, lo que, según CCOO, compromete tanto a los profesionales como a la calidad del servicio sanitario.
El sindicato insiste en que “reducir horas sobre el papel mientras se mantiene la misma carga asistencial es una maniobra irresponsable”, y alerta de que esta situación está tensionando aún más a unas plantillas que, según denuncian, llevan años trabajando en condiciones límite.
Cambios en permisos y vacaciones
Más allá de la jornada laboral, CCOO centra también sus críticas en la nueva regulación de vacaciones, permisos y licencias. La organización sindical considera que estas modificaciones suponen un retroceso en derechos ya consolidados y denuncia que se están imponiendo sin una negociación real con los representantes de los trabajadores.
En este sentido, el sindicato afirma que la nueva normativa supone “un ataque frontal a los derechos adquiridos”, ya que elimina mejoras previamente reconocidas, como los permisos compensatorios de los días 24 y 31 de diciembre, y endurece las condiciones para el disfrute de las vacaciones.
Además, CCOO advierte de que la regulación no tiene en cuenta el impacto sobre determinados colectivos profesionales, como el personal médico que realiza guardias, al que se le atribuye un incremento aproximado de 80 horas adicionales al año de jornada complementaria.
También denuncia la existencia de agravios entre servicios con diferentes sistemas de turnos, especialmente en lo relativo al personal que realiza noches en dispositivos como el 061 y el SUAP. Según el sindicato, se están aplicando criterios distintos para el mismo tipo de trabajo, lo que genera desigualdades internas dentro del propio sistema sanitario.

El cómputo de noches
Uno de los puntos más críticos señalados por CCOO es la modificación del coeficiente de cómputo de las noches, que ha pasado de 1,19 a 1,08. El sindicato considera que este cambio supone un perjuicio directo para los trabajadores de Ingesa en Ceuta y lo califica de “aplicación claramente injusta del recorte en el coeficiente de cómputo de noches”.
La organización subraya que este nuevo criterio resulta más desfavorable que el aplicado en otros servicios de salud donde ya está implantada la jornada de 35 horas, lo que, a su juicio, genera un agravio comparativo que no puede justificarse.
En este sentido, CCOO exige “la equiparación inmediata de estos coeficientes a los que se aplican en el resto de los servicios de salud”, al considerar que no existe razón objetiva para mantener diferencias entre profesionales que realizan funciones similares en distintos territorios.
Advertencia sindical: no habrá acuerdo sin garantías
Ante este escenario, CCOO de Ceuta ha dejado claro que no va a respaldar la medida en los términos actuales. El sindicato afirma que “no va a ser cómplice de este atropello” y que no firmará ningún acuerdo que suponga recortes de derechos o perpetúe desigualdades entre trabajadores.
La organización sindical insiste en que la situación actual supone una forma de maquillar como avance lo que en realidad es, según su análisis, un deterioro de las condiciones laborales. Por ello, rechaza cualquier intento de dar por cerrado el proceso sin una revisión profunda de sus efectos.
En su posicionamiento final, CCOO lanza una advertencia clara al Ingesa: si se mantiene la actual línea de actuación, el sindicato no descarta la adopción de medidas de presión para exigir el cumplimiento real de la jornada de 35 horas, el refuerzo de las plantillas y la restitución de los derechos que consideran vulnerados.
El conflicto queda así abierto en el ámbito sanitario de Ceuta, con un sindicato que reclama que la reducción de jornada no se convierta en una herramienta de reorganización sin recursos, sino en una mejora efectiva de las condiciones laborales.






