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Es el objetivo que se marca Aróstegui, reelegido ayer secretario general del sindicato en el décimo congreso sindical
La recuperación del trabajo como “elemento de cohesión” que permita sustentar “proyectos de vida dignos” así como la recuperación de los derechos de los trabajadores, se marca como el objetivo fundamental del reelegido secretario general de CCOO, Juan Luis Aróstegui, durante el 10º congreso que el sindicato celebró ayer en la Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez.
Elegido por 74 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones, Aróstegui hacía balance del mandato que acaba de finalizar al frente del sindicato durante un periodo que catalogaba de “francamente difícil” para el movimiento sindical y, por ende, para Comisiones Obreras. “Es una situación de ofensiva que ha desmantelado muchos derechos de los trabajadores, la legislación regresiva, precariedad del empleo, reducción de salarios, recortes salarios o vulneración de derechos”.
Pese a este pesimista panorama, Aróstegui se congratula del trabajo realizado por el movimiento sindical y ahora apuesta por una “movilización sostenida” basada en la presión a las administraciones públicas, a los partidos políticos y a las entidades que puedan influir en la opinión pública.
El electo secretario general de CCOO confía en la fuerza de los sindicatos pese a la “campaña brutal” contra el sindicalismo. “La idea era acabar con los sindicatos pero hemos sido más fuertes”.
A este congreso asistieron el secretario de Acción Sindical Confederal, Ramón Gorriz, y la secretaria de Finanzas, María Cardeñosa. Gorriz recordó que CCOO ha sido el “principal instrumento” en la consecución de la democracia, “porque nadie nos la ha regalado, sino que lo han logrado los sindicatos a base de lucha, exilio y cárcel”.
Al igual que Aróstegui, en su discurso no faltaron alusiones a la necesidad de recuperar los derechos de los trabajadores. “Somos una trinchera, si no existiesen los sindicatos de clase, las cosas serían peor, por eso no quieren que los sindicatos tengan fuerza” .
Gorriz enumeró el gran problema que aqueja al país: las altas tasa de desempleo y que convierten a España en depositaria de “pobreza laboral como no se conocía desde la época del franquismo”. Al hilo de estas palabras, el sindicalista recordaba la cifra de contratos del último mes: un total de cien de los cuales 91 son atemporales “y que en su mayoría tienen cara de mujeres, jóvenes e inmigrantes”.






