La brecha existe. Al igual que en el resto del país, la sociedad ceutí está dividida entre quienes hacen un uso común de las nuevas tecnologías de la comunicación y quienes no lo hacen. Vinculadas a este uso, resulta notable las diferencias entre jóvenes y adultos, provocando así la conocida brecha digital. Un dato a modo de ejemplo: cuatro de cada diez padres ceutíes no se conectan “nada” a Internet, vanguardia de esta “revolución informacional” de la que habla el sociólogo Manuel Castells y que cita un estudio llevado a cabo en la facultad de Educación y Humanidades. Más información en la edición impresa de El Faro.





