El campus de Vela en Ceuta del Instituto Ceutí de Deportes vuelve a escena este verano para concienciar a los más pequeños sobre esta gran disciplina que se desarrolla en nuestra ciudad.
Las sesiones cuentan con dos partes: primero una charla técnica y luego la práctica donde los alumnos tienen que montar barcos pequeños para luego lanzarse al agua y poner en práctica lo aprendido en la charla.
Bajo la dirección técnica de Juan Orozco, y con un equipo de monitores especializados, el campus se desarrolla en la sede de vela de la ciudad, junto a la playa de la Ribera, donde los pequeños aprenden a amar el mar desde dentro, no solo como un lugar de ocio, sino como escenario ideal para un deporte con gran tradición en Ceuta.
El director técnico del campus de vela explica este campus de lo que trata: “Primero hacemos una presentación, algunos juegos para que se conozcan entre ellos, y ya luego los subimos a los barcos escuela. Empiezan a aprender los fundamentos: llevar el timón, manejar la escota, controlar la vela… Y poco a poco los vamos introduciendo en los barquitos más pequeños, como el Optimist, que es la embarcación de iniciación por excelencia en la vela”, detalla Orozco.
Los niños prestaban con atención las indicaciones de los monitores en la sede de vela en la playa donde les hacían ver los diferentes elementos para manejar una embarcación: “Lo que intentamos, sobre todo, es crear más ambiente de vela aquí en Ceuta y fomentar la afición entre los más pequeños. Ahora estamos creciendo bastante como escuela y como federación, y este tipo de actividades nos ayudan a captar nuevos talentos”, explica Juan Orozco, responsable del campus.
El Optimist, barco especial
El Optimist es un pequeño velero individual que permite a los jóvenes aprender a navegar en solitario. A pesar de su tamaño, es una embarcación con categoría olímpica y muy utilizada en todo el mundo como plataforma formativa. “Es el barco más habitual en la formación de vela infantil. Queremos que los niños terminen la semana navegando solos en estos barquitos, haciendo viradas, manteniendo el rumbo… lo más básico para iniciarse”, añade el técnico.
Además de los Optimist, los participantes se suben a barcos escuela de mayor tamaño, como el Resequest, que permiten un aprendizaje más guiado en los primeros pasos antes de lanzarse a la navegación individual.
La vela es un deporte que se practica con bastante frecuencia en Ceuta y es por ello que los más pequeños intentan adentrarse en este mundo de la vela.
25 plazas
Cada turno del campus está limitado a 25 plazas, lo que permite un trato cercano y personalizado por parte de los monitores: “La verdad que los niños se lo pasan estupendamente. Muchos repiten cada año, y eso nos dice que estamos haciendo bien las cosas. Más allá de la técnica, lo importante es que disfruten del mar y que salgan con el gusanillo de seguir aprendiendo”, apunta Orozco.
En cada jornada, los alumnos muestran un entusiasmo contagioso. Escuchan atentos las indicaciones, colaboran en el montaje de los barcos y viven con emoción el momento de lanzarse al agua. La experiencia no solo es formativa, también les ayuda a ganar confianza, responsabilidad y espíritu de equipo.
El Campus de Vela del ICD no solo es una actividad recreativa de verano, sino una apuesta por el futuro deportivo de la ciudad. La vela es un deporte con gran arraigo en Ceuta, y desde el Instituto Ceutí de Deportes y la Federación local se busca ampliar la base de niños y jóvenes interesados en este mundo para, a medio plazo, conformar una cantera sólida que compita también fuera de nuestras aguas.
“Queremos llevar a los niños a regatas en la península, dar ese pasito más como escuela y como federación. Para eso, necesitamos formar desde abajo, y este campus es la mejor manera de hacerlo”, concluye Orozco.





