Indudablemente la llegada del señor ministro ha sido una bocanada de aire fresco para nuestra ciudad. La mera presencia del ministro nos ha concedido cierta tranquilidad al observar los ciudadanos de a pie que la Justicia esta mas cerca de él. El ministro Gallardón tuvo el detalle de convocarnos ayer, día 14 de los corrientes, al encuentro de las cuatro culturas, una sorpresa para mí, sinceramente no esperaba tal honor. No tenía nada preparado, ni siquiera nada en mente, lo único que me acordaba de Gallardón fue cuando le dieron el premio en nuestra ciudad, un día para mí inolvidable, lo pase muy bien, estuve todo el día acompañado del padre Ángel, y el Tatary. Con el padre Ángel no paramos de reírnos, y eso que a él le gustaba provocarme, para iniciar las mordaces pláticas, de las cuales nos reíamos mucho.
La sorpresa que me llevé al ver esa nube inesperada de periodistas para mi sorpresa, cuando estuvimos con el ministro, me llevé otra y esta vez desagradable sorpresa: no esperaba encontrarme con el Golum Matao. Lo siento, señores presidente de la Comunidad Israelí y de la Comunidad Hindú, no fui ha saludaros, puesto que si voy, le tendría que haber saludado también a ese correligionario de religión, y eso me cuesta mucho, nunca me han gustado para nada los mercenarios de la religión.
El señor ministro nos saludó a todos, y con un trato muy amable como es característico en él, dio su pequeño discurso, en aras de la convivencia y del esfuerzo de la fundación, que desde el Ministerio de Justicia se promueve (Fundación Pluralismo y Convivencia).
En ese preciso instante al acabar él, no pude reprimirme, llamando su atención, le manifesté que los ciudadanos a veces nos sentimos desnudos ante la Ley, por culpa de unos señoras/es, letrados defensores nuestros. Lo que se llama vulgarmente el abogado defensor. Le indiqué lo increíble de cómo está proliferando la picaresca en determinados abogadas/os, sobre sus clientes, y este se encuentra totalmente indefenso.
La picaresca de estos letrados/as, está en que una vez, asegurada su víctima como cliente, le dice sus honorarios son tanto, y sin factura tanto, una vez ganado el juicio te aplican la baremación “legal”, si no pagas te denuncian. Aunque el pobre cliente le diga “si usted me dijo, tanto”,ésta/e, le contesta descaradamente y sin ninguna clase de escrúpulos que jamás había dicho eso.
Nosotros, los pobres ciudadanos de a pie, ¿cómo podemos ante la justicia demostrar esa ignominia? No hay forma, este vuestro humilde servidor que escribe fue veces víctimas de estas de ellas/os, dos personas sin escrúpulos, la primera vez fue con Juan Manuel García Guerrero, no pude demostrar, cómo me engañó, y la segunda vez con una afamada letrada.
Esto que narro no es un problema local de Ceuta, se ha convertido en un problema endémico en toda la península. Han proliferado como hongos malignos en nuestra jungla de asfalto.
Por lo menos he tenido la satisfacción de que el señor ministro de Justicia manifestó que conocía el problema y que estaban en ello, actitud que le agradezco enormemente, tarde o temprano más de una o uno, caerán en manos de la justicia. Es que si no se arroja luz a la Justicia esta nunca quedará pulido. Desde esta página invito a todos los ciudadanos que hayan padecido una ignominia de esta forma que la denuncie, en lo que a mí respecta en mi modesta persona estoy dispuesto a ayudar, cuantos más seamos los que denunciemos a esta lacra, antes conseguiremos erradicarla. Veremos quién ríe el último. Ánimo, ciudadanos, sin miedo a denunciar. (Con esto no digo que sean todos los letrados/as, no hay muy buenos y muy honrados letrados/as). Pero en cada rebaño existen las ovejas negras, y hay que señalarlas.





