La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC, con representación en Ceuta) ha pedido aprovechar la reunión de miembros de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa con los portavoces de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados para solicitar la reforma de la Sala Militar del Tribunal Supremo y "la jurisdicción militar en su conjunto".
"Es un órgano que todavía mantiene una estructura y funcionamiento que suponen un lastre para la igualdad y la justicia que merecen los guardias civiles en pleno siglo XXI", han defendido en un comunicado en el que advierten de que "miles de guardias civiles que siguen viendo sus derechos limitados por un modelo jurisdiccional anclado en el pasado".
De esta forma, la asociación ha abogado por atender a la "necesidad de la plena homologación de la jurisdicción militar al resto de jurisdicciones".
"Que los guardias civiles no sean tratados como ciudadanía de segunda"
"Es la hora de la verdad para que los guardias civiles no sean tratados como ciudadanía de segunda, sino como lo que son, servidores públicos que protegen la seguridad de todos los ciudadanos", han añadido.
"No puede seguir demorándose un cambio que la sociedad reclama y que los propios tribunales internacionales han venido marcando en su jurisprudencia: la modifican de la configuración de la jurisdicción militar es ineludible para que sea efectiva la garantía de que los guardias civiles no sean tratados como ciudadanía de segunda, sino como lo que son, servidores públicos que protegen la seguridad de todos los ciudadanos", concluye esta asociación profesional su comunicado de prensa.
Dignificar la carrera profesional
AUGC apela al sentido de justicia y responsabilidad de nuestros representantes y de las instituciones europeas. "Ha llegado el momento de dignificar la carrera profesional de los guardias civiles, poner fin a la excepcionalidad y garantizar un marco jurídico moderno, democrático y respetuoso con los derechos fundamentales", subraya.
AUGC se declara la decana de las asociaciones profesionales y la mayoritaria en afiliación en la Guardia Civil. Cuenta con representación en todo el territorio español, en cada una de las unidades y especialidades del Cuerpo y viene liderando el movimiento asociativo desde la llegada de la democracia, cuando nació como un sindicato clandestino.
Su lucha por la democratización de la institución le valió en 2010 el Premio Nacional de Derechos Humanos que concede la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE).





