La vuelta al colegio tuvo ayer su primera fase con la incorporación de algunos alumnos. En los próximos días irán añadiéndose más hasta completar una ‘nueva normalidad’ escolar que ha llegado a trompicones. No hay medios suficientes, ni plantilla de docentes para hacer frente a una situación delicada. Sí, tenemos profesionales pero los números no cuadran para garantizar que esa entrada en los colegios sea duradera y permanente en el tiempo. Desde las altas instancias piden tranquilidad a la comunidad educativa, pero además de pedir hay que aportar pruebas a las familias para que no duden de lo que se van a encontrar sus hijos en los centros a los que tengan que acudir. De entrada la semana próxima hay una concentración auspiciada por CCOO para reclamar más profesorado. Todo ha comenzado sin disponer siquiera del Plan de Empleo que iba a servir de apoyo al profesorado. Las semanas venideras son determinantes para saber en qué termina este experimento. Los niños deben acudir a sus clases, deben formarse, deben intentar recuperar la normalidad. Pero el Ministerio de Educación tiene que ofrecer las garantías para que todo funcione de manera adecuada sin que se generen los disgustos que nadie quiere. Empezar hemos empezado...






