El Pleno de la Asamblea de Ceuta ha aprobado la Cuenta General correspondiente al ejercicio 2024 con un resultado de 12 votos a favor, 1 en contra y 10 abstenciones. La propuesta, presentada por la consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, no ha recibido ni enmiendas ni alegaciones durante su exposición pública.
Según explicó la propia Chandiramani, el documento contable representa la consolidación de todas las cuentas del Ejecutivo local, y está disponible en la página web de la Ciudad para su consulta por cualquier ciudadano. Aclaró que el texto no recoge previsiones, sino la ejecución presupuestaria real, y destacó su importancia para entender cómo y en qué se gasta cada euro del presupuesto público.
“Es complicado transmitir con claridad lo que implica la Cuenta General”, afirmó la consejera, reconociendo los problemas de ejecución en materia de inversión. Sin embargo, defendió que el documento garantiza transparencia y fiscalización del gasto público, y culpó a la excesiva burocracia del retraso en el desarrollo de proyectos de inversión.
El portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Juan Sergio Redondo, fue escueto en su intervención, destacando que tras haber examinado el documento, consideran que se trata de una cuestión meramente técnica. Por ello, su grupo ha optado por abstenerse, sin entrar en valoraciones de carácter político.
El portavoz del PSOE, Sebastián Guerrero, explicó que la abstención de su grupo no implica conformidad. “No vamos a bloquear, pero no podemos hacerla nuestra”, señaló. Subrayó que parte del buen estado financiero de la Ciudad no es fruto de una buena gestión local, sino de la aportación del Gobierno de España.
Guerrero denunció que mientras Ceuta cierra con superávit, se produce un gasto casi total en publicidad institucional, mientras barriadas y servicios esenciales sufren abandono. “No todo superávit implica buena gestión”, advirtió, señalando la falta de inversión en centros de salud, viviendas sociales y barrios periféricos.
También cuestionó la narrativa del Ejecutivo local respecto al apoyo del Gobierno central. “Cuando se critica a Madrid, hay que recordar que Ceuta recibe cuantiosas ayudas del Estado que permiten cerrar las cuentas con resultados positivos”, afirmó, remarcando la necesidad de redistribuir los recursos con mayor equidad social.
Por su parte, la portavoz del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), Fátima Hamed, puso el foco en la baja ejecución presupuestaria en áreas clave, cuestionando cómo se asignan y ejecutan los fondos municipales. Citó que Urbanismo solo cumplió un 31%, Vivienda un 46%, Playas el 45%, Obras un 29,27% y Recursos Humanos el 37%.
Hamed también denunció las grandes diferencias en la financiación de servicios municipales. “Se destinan 6,13 euros a Juventud y 34 a Educación, mientras que entidades como Acemsa, ICD o Servilimpce reciben mucho más”, reprochó. Además, criticó la falta de esfuerzo por alcanzar, al menos, una ejecución del 90% del presupuesto aprobado.
Uno de los datos más alarmantes, según la portavoz, es el bajo nivel de ejecución en inversiones. “Presupuestan más de 113 millones de euros y solo se gastan 15, lo que supone que el 86% de las inversiones no se han ejecutado”, concluyó. También alertó de que la Ciudad ha aumentado su deuda a largo plazo hasta los 203,3 millones, a la vez que ha disminuido su liquidez.
Desde Ceuta Ya!, su portavoz Mohamed Mustafa elevó el tono de la crítica al calificar la Cuenta General como un ejemplo de “dejadez institucional” por parte del Gobierno local. Según Mustafa, el documento contiene errores y omisiones graves, como que el valor patrimonial del suelo aparece valorado en 0 euros, y que indicadores clave sobre eficacia presupuestaria no están cumplimentados.
El portavoz fue especialmente duro al abordar la baja inversión en áreas sociales. “Se destinan solo el 0,77% del presupuesto a Educación, 0,95% a Vivienda y 1,36% a Empleo. Esto es una auténtica vergüenza”, declaró. En su opinión, el Gobierno del Partido Popular está completamente desconectado de las necesidades reales de los jóvenes y las familias ceutíes.
Mustafa concluyó que la Cuenta General de 2024 se encuentra “en las antípodas de los sueños y necesidades de los ciudadanos”, y que por tanto su grupo no puede apoyar un documento que consagra el abandono de las prioridades sociales.
En su réplica final, Kissy Chandiramani defendió que la Cuenta General es una herramienta de transparencia, donde se puede conocer “hasta el último euro gastado por la Ciudad”. Reconoció que la ejecución de inversiones sigue siendo baja, pero explicó que se debe a la complejidad burocrática que implica cada expediente, desde su redacción hasta su adjudicación.
“Cada vez que queremos hacer una inversión, es desesperante la cantidad de documentación y trámites que se requieren”, afirmó la consejera. También indicó que hay margen de mejora y que el Ejecutivo es consciente de la necesidad de agilizar la ejecución de proyectos, especialmente en ámbitos como obras, urbanismo o vivienda.
Chandiramani cerró su intervención apelando a una lectura técnica y no partidista del documento, e insistió en que la Cuenta General es un reflejo fiel de cómo se gestionan los recursos de la ciudad, independientemente de que se compartan o no las decisiones políticas que sustentan esas cifras.
Una mujer ha ingresado en el Hospital Universitario de Loma Colmenar tras ser herida por…
Marruecos ha llevado a cabo una operación en las zonas más próximas a Ceuta para…
El Museo de Ceuta ha acogido este viernes a las 19:00 horas la muestra ‘La…
Mientras el deporte en la ciudad autónoma continúa captando la atención de medio país a…
Tras la puesta en marcha del proceso de regularización extraordinario y ante la complejidad que…
En el marco de la Jornada de Contabilidad y Administración Pública celebrada en el Senado,…