La presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), Arantxa Campos, ha analizado el momento económico que atraviesa la ciudad y los retos que afronta de cara al futuro respecto al Plan Estratégico en el que se trabaja en conjunto con la Ciudad e inspirado en Málaga.
Este plan estratégico está inspirado en la experiencia de Málaga y tiene el objetivo de definir una hoja de ruta clara para el desarrollo económico de Ceuta.
Campos ha reflexionado sobre la necesidad de planificar el crecimiento de la ciudad, mejorar el entorno para empresas y autónomos y coordinar esfuerzos entre administraciones, tejido empresarial y la sociedad.
También ha abordado algunos de los principales obstáculos que actualmente condicionan la actividad económica, desde las trabas burocráticas y aduaneras hasta los costes laborales.
La CECE defiende que Ceuta necesita método, datos y colaboración para construir un modelo económico más estable y capaz de generar oportunidades para quienes ya desarrollan su actividad en la ciudad y para quienes puedan hacerlo en el futuro.
En esta entrevista, Campos explica en qué punto se encuentra ese proceso y qué cambios considera necesarios para hacerlo realidad.
–La CECE trabaja actualmente en un plan estratégico junto a la Ciudad en colaboración con Málaga. ¿En qué consiste este plan y qué objetivos principales persigue?
–El plan estratégico en el que estamos trabajando es, sobre todo, una forma de ordenar el futuro de Ceuta. No se trata solo de lanzar medidas, sino de tener claro hacia dónde queremos ir como ciudad y cómo vamos a llegar.
En ese sentido, miramos a Málaga porque en los años 80 también tuvo que replantearse su modelo económico. Partía de una situación compleja, con una economía poco diversificada, y decidió hacer algo clave: parar, analizar, definir un rumbo y mantenerlo en el tiempo. Con planificación, con constancia y con una colaboración real entre lo público y lo privado, consiguió transformarse.
Eso es lo importante: no copiar lo que hicieron, sino entender cómo lo hicieron. Tener una visión, marcar objetivos claros y, sobre todo, definir los pasos para alcanzarlos.
Eso es lo que buscamos en Ceuta: una hoja de ruta compartida, con objetivos realistas, con tiempos definidos y sabiendo quién tiene que hacer cada cosa. Porque sin eso, es muy difícil avanzar de forma ordenada.
–¿Qué puede aprender Ceuta del modelo de desarrollo económico de Málaga?
–Lo más valioso no son los resultados concretos de Málaga, sino la forma de trabajar.
Málaga aplicó una metodología muy clara: analizar su situación real, definir una visión de ciudad, priorizar y, a partir de ahí, trabajar de forma constante y coordinada. No fue algo puntual, fue un proceso mantenido en el tiempo
Y eso es lo que realmente se puede trasladar. No se trata de copiar sectores o cifras, sino de aplicar ese método para definir nuestros propios objetivos.
Los resultados que hoy vemos en Málaga –empresas tecnológicas, atracción de talento, dinamismo económico– son consecuencia de esa forma de hacer las cosas.
En Ceuta tenemos que hacer lo mismo: definir bien dónde estamos, decidir hacia dónde queremos ir y trabajar con una hoja de ruta clara y compartida.
–¿Cree que esta colaboración puede traducirse en proyectos concretos a corto o medio plazo para la ciudad? ¿Cómo se materializará este proyecto? ¿En qué ámbitos o sectores podremos percatarnos de ello?
–Más que hablar de proyectos concretos, lo importante es cambiar la forma de trabajar.
La realidad es que todo está conectado. En Ceuta lo vemos continuamente: puedes actuar sobre un aspecto, pero si no tienes en cuenta el conjunto, el problema aparece por otro lado. Por eso es tan importante tener una visión global.
Y esa visión tiene que traducirse en algo muy práctico: saber qué hay que hacer, en qué orden, en qué plazos y quién es responsable de cada paso.
Además, en este proceso es clave contar con el conocimiento técnico -ahí la Universidad de Granada está jugando un papel importante en la definición de la metodología- y, al mismo tiempo, con la implicación de toda la sociedad y unos poderes públicos comprometidos.
Lo vemos en el día a día: normativa, costes, competencia… hay muchos factores que influyen a la vez. Se pueden tomar medidas puntuales que ayuden, pero lo realmente eficaz es tener previsto todo eso dentro de una planificación.
Ahí está el cambio: en anticiparse, en ordenar y en trabajar con una estrategia que sirva para todos los sectores. Cuando eso se hace bien, las soluciones llegan mejor y duran más.
–Mirando al futuro, ¿qué cambios considera imprescindibles para que Ceuta se convierta en un entorno más atractivo para emprender e invertir?
–Lo primero es aplicar método: identificar bien los problemas, medirlos y actuar sobre ellos.
Y en Ceuta los problemas están bastante claros. Tenemos incertidumbre con las bonificaciones a la Seguridad Social, un desarrollo urbanístico limitado por falta de normativa, presión fiscal en algunos ámbitos, y unas trabas aduaneras entre Algeciras y Ceuta que están afectando directamente tanto al comercio tradicional como al comercio electrónico.
A eso se suma la debilidad del comercio tras el cierre de la frontera, la falta de una aduana comercial plenamente operativa con Marruecos, el absentismo laboral o el encarecimiento de los costes laborales.
Son cuestiones muy concretas que afectan cada día a quien tiene un negocio aquí.
Además, muchas de estas materias dependen de distintas administraciones: algunas de la Ciudad, otras del Gobierno central, otras incluso de Europa. Por eso es tan importante tener datos y saber exactamente qué pedir y a quién.
Pero la planificación no es solo corregir lo que no funciona. También es preparar lo que viene. Identificar nuevos sectores, nuevos nichos de mercado y trabajar desde ya para que, cuando lleguen, encuentren en Ceuta las condiciones adecuadas para desarrollarse.
De eso va la planificación estratégica: de arreglar lo que frena y de preparar lo que puede impulsar.
–¿Qué mensaje le gustaría trasladar tanto a las administraciones como a los empresarios que siguen apostando por Ceuta?
–A las administraciones les diría que es un buen momento para implicar a todos en un futuro planificado, trabajando con una metodología clara y compartida. Se trata de sumar, de coordinar y de avanzar juntos.
A los empresarios, sobre todo, reconocimiento. Porque somos los que estamos cada día sacando adelante nuestros negocios en una realidad que no siempre es fácil. Este proceso tiene que contar con nosotros, porque somos quienes mejor conocemos lo que pasa de verdad en el plano económico.
Estoy convencida de que Ceuta es una ciudad con una calidad de vida extraordinaria. Y el objetivo es que también sea un lugar donde desarrollar un proyecto profesional sea una opción real. Que nuestros hijos puedan ver aquí una oportunidad.
Al final, se trata de algo muy sencillo: que vivir y trabajar en Ceuta vaya de la mano.
–¿Cómo ayudaría esto a los autónomos de la ciudad?
–Ayuda directamente, y además de una forma muy concreta.
Sin ir más lejos, hemos elaborado, desde la Confederación, un informe sobre lo que le cuesta a una empresa en Ceuta importar mercancía. Y cuando hablo de coste, hablo de dinero, pero también de tiempo, de trámites, de dificultades en el día a día. Ese informe se va a trasladar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para que pueda actuar.
Ahí vemos dos cosas muy claras: una consecuencia económica, porque todo se encarece, y otra procedimental, porque todo se complica.
Y eso es justo lo que queremos cambiar. Pasar de intuiciones a datos. De decir “esto no funciona bien” a demostrar cuánto cuesta y por qué. Porque al final, esto va de algo muy básico: medir, evaluar y actuar.
Y cuando se trabaja así, no solo mejoras un problema concreto, estás construyendo un entorno mejor para todos. Para autónomos, para pymes y para cualquier empresa.
–¿En qué se trabaja en la actualidad respecto al Plan Estratégico? ¿Dónde podemos verlo materializado?
–Ahora mismo lo que se está haciendo es algo muy importante: dar un paso más en la forma de trabajar, avanzando hacia una planificación compartida entre todos y pensada a medio y largo plazo.
La administración ya viene haciendo un trabajo importante, pero este proceso lo que aporta es ordenar ese esfuerzo y coordinarlo con el resto de actores -empresas, sindicatos, sociedad civil, expertos en la Ciudad- para que todos avancemos en el mismo camino, con una metodología común, con pasos claros y con seguimiento en el tiempo.
Un ejemplo muy sencillo: es como construir un edificio en el que van a vivir varias personas. Cada uno puede tener su idea de cómo quiere su vivienda, si todos participan desde el inicio, se define bien el proyecto pensando no solo en el momento de la construcción, sino en cómo se va a vivir ahí durante años. Cada uno sabe qué le corresponde, y el edificio no solo se construye mejor, sino que funciona mejor a largo plazo.
Eso es lo que se está haciendo ahora.
¿Se ha conseguido ya algo? Sí, ese paso hacia trabajar de forma más coordinada, con una visión más amplia y no solo inmediata. Ir todos en la misma dirección y con una forma de hacer las cosas más ordenada y sostenida en el tiempo. Con un método contrastado y dirigido por la Universidad de Granada.
Puede parecer algo sencillo, pero es clave. Porque cuando todos trabajan bajo el mismo enfoque y pensando a largo plazo, las decisiones encajan mejor y los resultados son más sólidos y duraderos.
Una forma de trabajar pensada para que Ceuta crezca con estabilidad en el tiempo.
Dejamos atrás una nueva jornada de LaLiga Hypermotion, y ya van 36. Sólo faltan seis…
El próximo 28 de abril, a las 19:00 horas, tendrá lugar en el Salón de…
El patio del Colegio Beatriz de Silva se ha convertido en estos días en el…
El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado a los gobiernos de Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra…
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda del Gobierno de Ceuta, a través…
La desigualdad que atraviesan las mujeres en el deporte ha tenido voz propia este lunes.…