El Gobierno de la Nación se ha cerrado en banda a la hora de negar que tanto los servicios de información de Policía y Guardia Civil como el CNI hubieran advertido de la que se avecinaba el 30 de julio, cuando miles de marroquíes cruzaron el espigón del Tarajal el día en el que su rey estaba de celebraciones.
Con mayor o menor carga crítica, cada uno de los ministros que ha desfilado por Ceuta ha centrado sus intervenciones en dos claves: ensalzar la colaboración de Marruecos y negar su implicación en las avalanchas, así como insistir en que España no tuvo conocimiento de que algo podría suceder ya que el CNI no habría cumplido con su papel de advertir de riesgos para la integridad de España.
La nebulosa en torno a todo esto ha llevado a que Vox haya pedido al Gobierno que desclasifique los informes del CNI relacionados con Marruecos y la crisis en Ceuta, así como también las conversaciones mantenidas con Rabat.
El senador de Vox Javier Alonso ha insistido además en la necesidad de militarizar de forma permanente la frontera y exige el retorno de todo adulto sin derecho a permanecer en Ceuta, así como la identificación y el retorno asistido de los menores conforme al acuerdo de 2007.
A su juicio, Marruecos debería asumir todos los costes ocasionados por la entrada irregular de miles de personas a la ciudad autónoma, desde los policiales a los sanitarios. “Ceuta y Melilla son España; no se reparten, no se negocian; se defienden”, explicó.
El CNI en el punto de mira, el discurso político que oscurece su labor

La petición por conocer los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) tiene su fundamento, toda vez que se trata de aclarar si existieron avisos y el papel que desempeñó el Gobierno ante todo esto.
Hasta el momento, fuentes del CNI recogidas por diversos medios de comunicación desde la reciente crisis han insistido en que se avisó en varias ocasiones antes de ese 30 de julio.
Avisos que no fueron tenidos en cuenta por el Gobierno de España. Pero hay más, los servicios de información del CNP enviaron informes de lo que estaba sucediendo para conocimiento de sus mandos, primero, y de la cúpula gubernamental, después.
Con la Inteligencia en el punto de mira, la clave está en que pueda conocerse el contenido de esos informes del CNI, en detallar qué tipo de alerta fue trasladada, a sabiendas además de que la vigilancia en los arenales por parte de Marruecos no existió.
Los propios inmigrantes que cruzaron advierten que no hubo ningún sistema de vigilancia, ningún control. Es más, el refuerzo que sí se aplicó el 15 de agosto y días previos faltó en esa jornada.






