La ciudad de Tetuán está de luto por el fallecimiento de quien en su momento fue conocido como el "artista del silencio y de la creatividad pura". El Alami Bartouli, reconocido como uno de los pilares del arte plástico marroquí murió el pasado lunes 24 de noviembre, según han reportado medios locales.
Una vida dedicada a la enseñanza y a la formación de jóvenes artistas en el instituto Qadi Ayyad, dejó una marca profunda en todos aquellos que fueron sus alumnos. Pero aún así, su inmenso aporte no recibió la atención que se merecía.
Una amenaza de desalojo y marginación
Ya los lectores de El Faro estaban familiarizados con la vida y obra de este pintor que de ser referente del arte pasó a atravesar una penosa situación que terminó con la amenaza de quedar en la calle.
Este medio se hacía eco de la publicación hecha por infomarruecos.ma, relatando que El Alami Bartouli se enfrentaba a un desalojo y a la más absoluta marginación en Tetuán.
Quien contaba con un cuadro expuesto en una estación de trenes en Barcelona, con cuantiosas obras reconocidas en su propio país y que además había sido maestro de alumnos reconocidos, fue víctima de una “injusticia administrativa” que le impidió convalidar titulaciones obtenidas en Italia, en donde se forjó en técnicas como la del puntillismo.
Una historia trágica
De acuerdo con lo que han informado los medios locales, el artista resistió la enfermedad y la falta de reconocimiento en medio de condiciones difíciles y un sufrimiento agravado, antes de su fallecimiento.
Si bien sus admiradores y alumnos tenían el deseo de que se le restituyera el reconocimiento que merecía al ser un hombre que consagró su vida al servicio del arte y la educación, desafortunadamente su fallecimiento llegó antes de que esto pudiera ser posible.
Ahora muchos lloran lo ocurrido con este artista de renombre mundial y mentor de generaciones que terminó en el olvido a pesar de todas sus contribuciones.






