El consejero de Deportes, Nicola Cecchi Bisoni, es el actual presidente del Instituto Ceutí de Deportes (ICD), asumiendo este cargo en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Cecchi gestiona esta entidad enfocada en la promoción deportiva y la gestión de instalaciones.
En el area deportiva cuenta con el respaldo técnico de Sergio Aguilera Luna como director General de Deporte.
Me gustaría hacerles partícipes de algunas quejas de usuarios y usuarias, quejas que suelen caer en saco roto y hacen flaco favor a la filosofía del organismo del que ustedes son los máximos responsables.
El ICD tiene una página web en la que se reserva la cita para usar las instalaciones, se reserva una cita previo pago de un bono que ha comprado el usuario y usuaria (qué tostón tener que ponerlo es masculino y femenino).
La página web, abandonada de la mano de Dios, como si no hubiera nadie que la controlara, aunque fuera la mismísima y sacrosanta inteligencia artificial, no avisa que el polideportivo está cerrado. Eso sí, te descuenta el pase y te quedas con un palmo de narices.
El ‘Guillermo Molina’ precintado y con la puerta cerrada, pero el usuario y la usuaria, sí reservaron, gastarán su entrada y su tiempo para llevarse el zasca.
-Señora, que no hay agua caliente y que las duchas no funcionan...
-Pues nada, te voy a casa con un ticket menos y aquí paz y después gloria. Ya llevas tres gastados sin utilizar el servicio. Pones una queja y llamas por teléfono: dos horas intentándolo y no hay manera, imagino que hablar con el Santo Padre será más sencillo.
Pides cita por la mañana para la devolución, pero trabajas de mañana y no voy a dejar el curro.
Acudes a la oficina y te encuentras que no están todos los trabajadores: uno o dos, sobre todo los viernes. Al parecer, y hablo sin saber, un señor alto y con gafas hace todo el trabajo, perdón por ignorar su nombre,(eso me dicen los usuarios); claro está que uno o una no dispone de toda la mañana vigilando a ver si están o no están los operarios. Si hay cámaras, que lo ignoro, se podría comprobar
EL ICD saca actividades y asignan plazas, por ejemplo Yoga. Asisten 4 gatos... ¿Se pierden las plazas ofertadas con personas que no asisten? Vaya por Dios. ¿No hay ninguna manera de solventarlo?
Para algunas actividades, bonos de precios ridículos para jóvenes y bonos de 40 euros para otros usuarios; lo mismo que antes, los jóvenes o la gente con derecho al bono reservan, reservan y reservan, pero luego no asisten. A los usuarios y usuarias, realmente interesados o interesadas, otra patada en donde la espalda pierde su casto nombre.
Una compañera escribió en el periódico quejándose y mil disculpas le soltaron personalmente; pero, a la hora de la verdad, erre que erre. Más vale pedir perdón que pedir permiso
No tengo esperanza de que estoy cambie pero gritar en el desierto es útil para desahogarse.
Quiero aclarar que recojo quejas. En Ceuta hay un miedo atávico a quejarse personalmente. El cañonazo es libertad.






